Los proyectiles estallaron lejos de las grandes ciudades de Asia, pero los recientes ataques contra dos buques cisterna en el estratégico Estrecho de Ormuz hacen temblar pujantes economías de la región que dependen del petróleo que cruza ese pasaje.
Los ataques afectaron directamente a solo dos países del área –uno de los blancos fue un barco operado por una firma de Tokio y una nave sudcoreana ayudó en el rescate de marineros–, pero el impacto fue sentido en todas las economías avanzadas de Asia.
Funcionarios, analistas y medios de prensa destacan la importancia del estrecho para Asia y los ataques ponen sobre el tapete la extrema dependencia de una faja de agua por la que pasa el petróleo que impulsa el progreso de la región. (AP)