Gobernaría con médicos y maestros

Por: Dagoberto Espinoza Murra

Cuentan amigos cercanos del demócrata expresidente Ramón Villeda Morales que él decía “si tuviera la suerte de volver a gobernar a Honduras, lo haría con médicos y maestros”. Sectores de la administración pública, que le merecían una alta estima.

Cuando tomó posesión, en 1957, integró su gabinete de la siguiente manera: Gobernación, abogado Lisandro Valle en carácter de ministro y subsecretario, abogado Virgilio Joya Moncada; en Relaciones Exteriores, doctor Andrés Alvarado Puerto y como subsecretario José Ángel Ulloa Donaire; Trabajo y Previsión Social, abogado Óscar A. Flores y como subsecretario, el de igual título, Amado H. Núñez ; ministro de Educación, abogado Juan Miguel Mejía y en la subsecretaría de ese ramo la profesora Graciela Bográn; Recursos Naturales, abogado Francisco Milla Bermúdez como ministro, y como subsecretario, ingeniero Miguel Lardizábal Galindo; en Obras Públicas y Comunicaciones, ingeniero Roberto Martínez Ordoñez y como subsecretario, ingeniero Fernando García. En Economía y Hacienda, PM Fernando Villar, como ministro y como subsecretario, licenciado René Cruz Uclés. En la Secretaría de Salud Pública, delega esas funciones en el doctor Rafael Martínez Valenzuela, como ministro y al doctor Carlos A. Javier, como subsecretario. También nombró ministros sin cartera al ingeniero Rafael Díaz Chávez, licenciado Jorge Bueso Arias y coronel Alfredo Lara Lardizábal. “Equipo de lujo” decían algunos de sus correligionarios, “de peso pesado”, decían otros.

En Educación Pública, el promedio anual de construcciones de escuelas primarias a mediados del siglo pasado, fue de 30 escuelas por año; pero en el gobierno de Villeda Morales ese promedio ascendió a 232 cada año. Se construyó un aula por día. Antes del gobierno del doctor Villeda Morales se dedicaba apenas un 8% del presupuesto nacional al ramo de educación. En su gobierno se duplicó ese porcentaje. El analfabetismo fue reducido considerablemente y la autonomía universitaria fue constitucionalizada.

En Salud Pública, al iniciarse el gobierno de la Segunda República solo existían 29 centros de salud costeados por el Estado, pero 5 años después funcionaban 64. La Ley del Seguro Social fue elaborada durante su mandato y se construyó el Hospital Materno Infantil, que tanto beneficios ha dado, a los que el gobernante llamaba “binomio Madre Niño”.

El mandatario apoyó con recursos del Estado las innovaciones educativas, lo mismo hizo en salud. De ahí su satisfacción con la labor realizada en ambos sectores. No cabe duda que el doctor Villeda Morales hacía gala de su formación humanista, la cual compartía con el demócrata presidente de Guatemala, doctor en Pedagogía, Juan José Arévalo.

Desafortunadamente un golpe militar, instigado por figuras del Partido Nacional dio por tierra con aquel gobierno democrático y progresista. Y desde esa fecha (3 de octubre 1963) se “amoló la República” para dar respuesta a un editorial de este rotativo que, haciendo referencia a la novela “Conversación en la Catedral” del escritor, ahora Premio Nobel, Mario Vargas Llosa, en la cual uno de los personajes dice: “¿Cuando se acanalló el Perú?”, el diccionario sugiere “encanallarse”, o en palabras más entendibles “¿cuándo se jodió la República?”. Pero si el golpe de estado de 1963 interrumpió un proceso democrático esperanzador; el golpe de estado de 2009 cuyas consecuencias estamos sufriendo actualmente fue el jaque mate al juego democrático hondureño.