Francisco Murillo Soto, un gran educador

Por: Mirna Orellana

El 4 de junio 1893 nació el profesor Francisco Murillo Soto, maestro de la Escuela Modesto Chacón, catedrático y director del Francisco J. Mejía y fundador de la Semana Cívica en el año 1935. Fue hijo de Juan C. Murillo, originario de Yoro y Norberta Soto. Fueron sus hermanos Delfina, Gumercindo, Ángel, Elvira, Ranulfo, y Enma Murillo.

Contrajo matrimonio con Sergia Escobar en la ciudad puerto de Trujillo el 9 de octubre de 1921 procreando nueve hijos, Raúl (maestro), Elvia (maestra), Francisco (médico y cirujano), Hilda Oralia (maestra), Telma (maestra), Óscar Rolando (abogado), Relina (maestra) y Aníbal Edgar (Doctor en Medicina). Hizo vida marital con Evangelina Quesada con la que procreó a Lucy Quezada. Con Dolores Turcios Canelas, procreó a Darío Efraín, Marta, Lorena y Maricela Turcios.

Hizo sus estudios primarios en la escuela que más tarde se llamaría Modesto Chacón. Se graduó de maestro en 1915, en la Escuela Normal que dirigió el pedagogo guatemalteco Pedro Nufio. Su ingreso fue posible gracias a una beca del gobierno que, obtuvo a instancia del general Purificación Zelaya, entonces diputado al Congreso Nacional. Su título, está refrendado por Mariano Vásquez en su condición de Ministro de Instrucción Pública y por Ramón Montoya C., secretario de la Normal Central de Varones y por director, profesor Pedro Nufio.

Refería Murillo Soto, en forma anecdótica, que al despedirse de Pedro Nufio, este levantándose de su asiento desde su escritorio, lo abrazó y le dijo: “usted fue un buen estudiante y tiene que ser un buen maestro; que le vaya bien y acuérdese siempre de su Normal”.

Don Pancho, como se le trataba cariñosamente, era de estatura mediana, tez blanca, cuerpo delgado, estatura mediana, ágil al caminar, frente despejada, mirada alegre y penetrante, corte de pelo a la “broce”, temperamento activo, espíritu creador y conversador que, ameno escuchaba con atención, sin actitudes dogmáticas ni discusiones violentas, bromista y tolerante con juicios y criterios ponderados, con muchos conocimientos sobre los avatares de la historia nacional, con una receptividad asombrosa, chispeante músico de acordeón y admirador de las fiestas, promotor del bienestar de la comunidad y defensor de sus intereses. En fin, un auténtico admirador de la juventud.

La actividad de Murillo Soto en los campos de la educación y la cultura fueron muy variadas productivas. Fue director de la Escuela Modesto Chacón de Olanchito en los años 1915-19, 1923-25. 1929-31, 1935-39, 1941-42, además, establecido en Trujillo, fue director de la Escuela “Pedro Nufio”, durante años 1920-1926-1928. Además, en este departamento, fue Director Departamental de Enseñanza y desempeñó el mismo cargo en Olanchito durante los años 1932, 1940,1949 y 1954.

Fue el primer director del Instituto Francisco J. Mejía entre los años1943 y 1948. Nuevamente ocupó el cargo entre 1963 -1972 y catedrático de varias asignaturas de preferencia Idioma Nacional, Literatura y Educación Cívica .

Organizó en 1926 el congreso de maestros de los departamentos de Yoro, Colón, Atlántida e Islas de la Bahía. Organizó la sociedad de maestros de Trujillo en 1927 y la de Olanchito en 1935.

También organizó la Sociedad de Padres de Familia de las escuelas primarias de Olanchito en 1926.
Asistió a varios seminarios sobre administración y prácticas educativasen los años 1966-69,1970-1971.

Formó parte del grupo pro-agua potable de Olanchito en 1926. Organizó la Sociedad de Obreros “Vida y Esfuerzo” de Trujillo en 1927, formando parte de un movimiento de organización de mutuales que, inspiradas en la revolución de 1917 en Rusia, animaba desde La Ceiba el periodista Ángel Moya Posas y le cupo el honor de organizar el primer club deportivo de la ciudad: “ El Aguán” en 1926.

Participó en el arreglo de límites entre los municipios de Sonaguera y Olanchito en el año1930 y fue un propulsor de la construcción del Parque Morazán de Olanchito, ocupando el cargo de vocal del comité, organizado al efecto en el año 1945. También fue cofundador del Club de Leones de Olanchito en1951. Y durante la administración municipal de Rafael Ramos Rivera, fue propulsor en la creación de la biblioteca “Céleo Murillo Soto”. Y en 1976 fue fundador y presidente del patronato Pro -desarrollo de Olanchito.

Desempeñó, además el cargo de Alcalde Municipal de Olanchito en 1940. Diputado suplente al Congreso Nacional por el departamento de Yoro, 1945 bajo la bandera del Partido Nacional. Y en los años 1949–1954, durante la administración de Juan Manuel Gálvez, fue Jefe del Distrito local de Olanchito.

Posiblemente dos obras prominentes que inmortalizaron al insigne mentor fueron, en primer lugar, la creación de la Semana Cívica, en 1935 junto a otros distinguidos mentores de las escuelas Modesto Chacón, entre ellos: Florencio Puerto, Antonio Sánchez Soto, Ramón Durán Hernández, Donaciano Reyes Posas y el profesor Rubén Garay y por la Escuela José Cecilio Del Valle, las mentoras Haydee Romero Narváez, Donatila Soto Mendoza, Ana P. Valderramos, Aurora J. Moya, Leonor Alvarado Puerto, y Elías Escobar. La Semana Cívica fue instituida para festejar con mayor entusiasmo, esplendor y solemnidad, las fiestas patrias de Independencia Nacional, dándole participación a los sectores sociales a fin de promover, con el esfuerzo de todos, el desarrollo, progreso y engrandecimiento de la ciudad. Y en segundo lugar, la fundación del Instituto Francisco J. Mejía.

Todo comenzó, señala la crónica oficial, un 28 de febrero de 1943 cuando clausurado el año escolar de la Escuela Modesto Chacón y encontrándose en el salón completamente lleno de padres de familia, por sugerencia que le hiciera el doctor Octavio Bennet al profesor Francisco Murillo Soto, este presentó la moción de organizar, la sociedad de Padres de Familia de Olanchito con el fin de gestionar la creación un instituto de segunda enseñanza. La sociedad, quedó integrada de la siguiente manera: presidente, Francisco Murillo Soto, vicepresidente Octavio Bennet, secretario Efraín Ponce Tejeda, prosecretario Dionisio Ramero Narváez, tesorero Francisco Núñez Oseguera, vocales Alejandro Galo, Enrique Torres, Andrés Alvarado Puerto, Salomón Sosa Navarro, Félix Puerto, Carlos Chavarría. El Instituto fue fundado por acuerdo número 590-17 de abril 1943 con la categoría de Instituto semi-oficial, y bautizado con el nombre de Francisco Javier Mejía que fue ministro de Guerra y Marina y de Gobernación y Justicia, designado presidencial y candidato a la presidencia de la República. En 1981 el Francisco J. Mejía pasó a la categoría de Instituto Oficial del Estado.

Incursionó en el periodismo, publicando sus primeros ensayos literarios en el diario Nuevo Tiempo, que se publicaba en Tegucigalpa, en 1914. Un año después, con la cooperación de Simeón Soto Carbajal, dirigió “El Artista” periódico manuscrito. Duró hasta el año 1916. En 1917 fundó “Olanchito Moderno” el primer periódico impreso de la ciudad. Se imprimía en la primera imprenta que llegó a Olanchito por iniciativa del general Purificación Zelaya. En el indicador figura como subdirector Héctor Medina Planas y como impresor Sebastián Cabrera.

También, escribió el Diario Pedagógico, mientras fue director de la Escuela Modesto Chacón con datos muy importantes para la historia de la pedagogía y la calidad y dedicación de los maestros a sus labores. Es una reliquia muy preciada de valor invaluable para la historia de la cultura y la educación de Olanchito. Fue corresponsal de diario “ELCronista “ de Tegucigalpa. Firmaba sus colaboraciones con el seudónimo de Ricardo Abril. Asimismo colaboró en los periódicos “El Mar Caribe”, “El Obrero” y “El Atlántico” de La Ceiba, este último dirigido por Ángel Moya Posas.

Fue fundador con otras personalidades del Bloque de Prensa de Olanchito en 1956. Fueron miembros Mauricio Ramírez, Ranulfo Rosales Urbina, Lino Ernesto Santos, Carlos Urcina Ramos, Pablo Magín Romero, Humberto Caballero y Juan Ramón Martínez.

La enorme obra social, cultural y educativa, proyectada a lo largo de los años, le mereció al profesor Francisco Murillo Soto el reconocimiento de varias instituciones locales y del país así:

recibió Medalla de Oro otorgada por el grupo de vecinos de Olanchito en el año 1935, Medalla de Oro otorgada por la Sociedad de Maestros de Olanchito en el año 1937, Medalla “Luis Landa” en 1943, Banda de “Honor al Mérito”, impuesta por el Instituto Manuel Bonilla de La Ceiba en el año 1946, Medalla de Oro, otorgada por el personal del Instituto Francisco J. Mejía en 1972.

Medalla de Oro, otorgada por el primer colegio Hondureño de Maestros PRICHMA, en el VI congreso que llevó su nombre en el año 1973, Medalla de Oro, otorgada por el consejo general de profesores del Instituto Francisco J. Mejía 1980. Medalla de Oro, otorgada por los profesionales egresados del Instituto Francisco J. Mejía 1980, Hoja de Laurel, otorgada por exalumnos residentes en Olanchito 1960.

Se honró con su nombre a la Promoción Francisco Murillo Soto, nivel secundario por medio de acuerdo 1329-EP del12 de noviembre de 1981. Recibió además Pergamino “Honor al Mérito” de Parte del Grupo de Amigos e Hijos del Municipio de Olanchito -GRAHMO- con sede en San Pedro Sula en1984, Diploma de Mérito, por la Asociación de Municipios de Honduras -AMHON- 1985,

Busto en el parque Francisco Morazán de Olanchito, un Homenaje del Club Rotario de Olanchito al conmemorarse cincuenta años de la semana cívica en el año 1985.

Además. Placa Conmemorativa en las instalaciones del Instituto Francisco J. Mejia con la leyenda “Al insigne Maestro de generaciones FRANCISCO MURILLO SOTO, el Cincuenta Aniversario de la Semana Cívica, Homenaje de profesores y alumnos, 17 de septiembre de 1985”.

Fue construido el parque “FRANCISCO MURILLO SOTO”, en un predio del parque del Instituto Francisco J. Mejía siendo maestro Guía del II de comercio, el profesor Santiago Sabe Mejía en el año 1978.

Una colonia y una escuela llevan el nombre del Profesor Francisco Murillo Soto en Olanchito y otra en Tegucigalpa.

El profesor Carlos Muñoz Ocampo gerente y propietario de la Cadena Radial Olanchito bautizó los estudios de dicha cadena radial con el nombre del Profesor Francisco Murillo Soto en el año 1982 .

Escribió varias obras, entre ellas “Breves Estimulaciones para el Magisterio”,
“La obra del Maestro es eterna y es la que promueve el avance y desarrollo de los pueblos”,
“Si usted no tiene vocación para la profesión procure adquirirla, para fortalecer su poder educacional y no defraudar al Estado que le paga sus servicios” .

“Asista puntualmente a la escuela”, “Combata la mentira y el engaño en la formación de la personalidad del niño y adolecente”, “Piense siempre que el Maestro ,es la primera persona de la comunidad”.

Se jubiló, después de 55 años de dedicación al magisterio en 1972. Falleció el 5 de junio de 1982, en Olanchito, a la edad de 95 años.

Fuente FRANCISCO MURILLO SOTO
GRAN IMPULSADOR DE LA CULTURA EN OLANCHITO:
en la revista AGUÁN pagina 46-47, Max Sorto Batres
año 4 No. 4 Septiembre de 1988, Olanchito Yoro, Honduras.