Las restricciones migratorias en las fronteras, no detendrán el ingreso de centroamericanos a Estados Unidos que llegan en caravanas empujados por la pobreza e inseguridad desde los países del Triángulo Norte, advirte la Organización Mundial para las Migraciones (OIM).
En los próximos 45 días habrá más militares en las fronteras de Estados Unidos, lo que se traducirá en un mayor suplicio para los emigrantes, expresó el jefe de misión de la OIM para Honduras, El Salvador y Guatemala, Jorge Peraza, de visita en Tegucigalpa.
Consideró además, que “los factores que inciden en la migración son tan complejos. El fenómeno que estamos viendo es bien difícil. Por un lado tenemos los factores que atraen; la solidez de la economía estadounidense, es un factor que despierta el interés de mucha gente”.
Y “por el otro lado, por supuesto los factores que por los cuales la gente sigue saliendo de Honduras prevalecen; económicos o diferencial de salarios. Uno puede llegar a ganar seis veces más en Estados Unidos de lo que se gana acá”.
Entonces, se deben “atender todas las causas estructurales , pues indice en reducir la emigración irregular, pero requieren proyectos a mediano plazo para revertir la emigración”. Peraza apuntó a la vez, que en los tres países se observa un incremento en las cifras de retornados. En Guatemala se han disparado las alarmas.
El funcionario insistió en que se deben implementar más proyectos a mediano plazo para contener las caravanas de emigrantes, al tiempo de mostrarse preocupado por la militarización de las fronteras.
“Nuestra preocupación es que el incremento en los controles migratorios exponga a las personas a condiciones más adversas y que se violenten los derechos humanos; esa es nuestra gran preocupación”. “Participaremos organismos internacionales, de la sociedad civil y procuradurías de los derechos humanos para velar para que se minimice esta situación”.
Por otro lado, comentó que Honduras es uno de los tres países que más depende de las remesas al representar un 20 por ciento del PIB, en este sentido, sostuvo que estas medidas, por el momento no son una amenaza para el crecimiento de los envíos en dólares .
“No creemos que las últimas decisiones están impactando en el envío de remesas”, dadas estas condiciones, sostuvo que el crecimiento se mantendrá, pero es negativo depender de las remesas porque ello se convierte en un grado de vulnerabilidad económica. (JB)