Leonardo Galindo Castellanos
Tierras del Padre es una comunidad ancestral de la etnia lenca, situada en el rumbo sur-oriental del departamento de Francisco Morazán, pertenece a la jurisdicción del municipio de Tegucigalpa, Distrito Central, colinda con el municipio de San Buenaventura y Santa Ana, en el kilómetro 11 sobre la carretera del sur y el desvío que conduce a la aldea El Horno y la Montaña El Izopo.
Por muchos años, las comunidades indígenas tribales asentadas en diferentes poblaciones del territorio nacional de Honduras, han sido relegadas -y en cierto modo casi abandonadas a su suerte- pero en la actualidad,
tantos los organismos nacionales como internacionales, el Estado y las autoridades, las organizaciones sociales y diversas instituciones concernientes, están desplegando acciones positivas a favor y en defensa de los derechos de las comunidades ancestrales indígenas, invirtiendo voluntades y esfuerzos con el propósito de garantizar los derechos humanos y el derecho inalienable a la posesión legítima de sus tierras.
El drama de las penurias y de las múltiples e ingentes necesidades que encaran estos compatriotas en sus hábitats rurales, trascienden en tal dimensión, que es hora de darles la atención inmediata que requieren y que
se merecen como seres humanos que conviven en el seno de nuestra sociedad sometidos a las leyes comunes.
A este respecto, y como un acto solidario, compenetrados de su inherente responsabilidad ciudadana, jurídica, patriótica y democrática, acatando los postulados del Tratado Constitutivo y en consonancia con los preceptos de reglamento interno del Parlamento Centroamericano (Parlacen), los diputados ante este foro regional cumpliendo con su compromiso de salvaguardar los intereses de los pueblos de Centroamérica, han debatido y aprobado la iniciativa AP/138 – 306/2019 que se refiere al tema de la etnia lenca que habita la comunidad de Tierras del Padre.
El Parlacen, en importante instrumento aprobado por su asamblea plenaria, emitió la recomendación AP/1-CCCV1-2019, que expresó: “Instar a las autoridades de Honduras y a las autoridades del Consejo Indígena
Lenca Tierras del Padre, a buscar soluciones por la vía del diálogo”. En uno de sus enunciados contenidos en su considerando número 2, manifiesta el Parlacen: «Que instrumentos internacionales como el convenio No. 169 sobre los pueblos indígenas y tribales en países independientes, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas aprobadas por la Asamblea General en septiembre de 2007, han contribuido a visibilizar y defender derechos de esos pueblos y establecen principios que deben ser respetados por los estados que lo han firmado y ratificado».