POLÍTICOS Y “OUTSIDERS”

ESTE fin de semana son las elecciones guatemaltecas. No hay que perder de vista lo que políticamente pueda acontecer en aquel vecino país. Remontémonos unos años atrás cuando las marchas de las antorchas tumbaron al general “mano dura” con todo y sus cercanos colaboradores. El travieso colombiano de la CICIG junto a la fiscal general le cayeron encima por casos de corrupción y lo tienen purgando su pena en las ergástulas penitenciarias. Aquello ocurrió muy cercano a las elecciones generales. Los guatemaltecos, hastiados de los políticos y sus mañosas uñas largas, votaron por lo más cercano que encontraron a un “outsider”. Un humorista más conocido por su programa “Moralejas” en la televisión cuyo grito de campaña fue “no soy ladrón”. El actor y comunicador de 46 años barrió con sus contrincantes, Baldizón del oficialista Partido Libertad Democrática Renovada (LIDER) y Sandra Torres, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE). Inició su gestión prácticamente co- gobernando con la CICIG, sentando a su lado al temido fiscal. Hasta que este se puso a hurgar en sus asuntos personales y de campaña, primero señalando por supuestos malos manejos a algunos de sus familiares para luego emprenderla directamente en su contra.

Allí terminó la luna de miel. Al grado que el cuento acabó, no solo negándose a renovar el convenio con la CICIG sino expulsando a su jefe con todo y colaboradores; colorín colorado. Echándose encima al Secretario General de la ONU y a buena parte de la opinión pública guatemalteca. La intrépida fiscal que hacía dúo con el colombiano una vez finalizada su gestión se lanzó al ruedo político, como la nueva “outsider” en busca de la silla presidencial. Sin embargo, por algún entuerto pendiente, un juzgado emitió orden de captura y no logró inscribir su candidatura quedando excluida del proceso. Inicialmente estuvo asilada en El Salvador y ahora tiene refugio en los Estados Unidos. Nuevamente unos 8 millones de guatemaltecos están convocados a comicios. Otra vez los mismos temas no resueltos, la galopante pobreza, las caravanas de migrantes, la violencia y no hay que ser agorero para adivinar, cuál sea el primero en la lista; el marasmo de la corrupción. Morales concluye su mandato con la popularidad por los suelos y con pedido de la fiscalía de investigación por corrupción. Las encuestas auguran un balotaje ya que ninguno de los candidatos obtiene suficiente simpatía para ganar en forma absoluta.

Sin embargo, encabeza los sondeos la perdedora de las elecciones pasadas, la socialdemócrata Sandra Torres, exesposa del expresidente Álvaro Colom (2008-2012), de quien se divorció en 2011 para poder postularse a la primera magistratura. Ella no es “outsider”, es cara reconocida de la política vernácula. Igual sus cercanos contendores. Un político derechista que se postula por cuarta vez y un hijo del fallecido expresidente Álvaro Arzú. No sería extraño que cualquiera que alcance ganar no vaya a querer traer de vuelta la controversial CICIG. Así que allá en Guatemala ensayaron con “outsiders” que al parecer no funcionaron y ahora vuelven al ruedo a probar con políticos de la vilipendiada política tradicional. Allá como que también oscilan de un lado al otro. Cuando no les funciona la cosa nueva prueban otra vez con la vieja. Como las campanas. Que a veces repican y a veces doblan.