Incendiarios

Por Armando Cerrato

En Honduras y aprovechando dos movimientos gremiales con proyección y extensión beneficiosa para todo el pueblo enfermo y maleducado, ha sido aprovechado durante más de un mes por individuos que infiltrados o no han desarrollado y aplicado la vocación de incendiarios que sus bajos instintos les dictan.

Incendiario dice el diccionario que se refiere a un individuo que provoca un incendio con premeditación y planificación. Los motivos que llevan a un incendiario a actuar pueden ser diversos, por mencionar algunos podríamos citar el afán de lucro, la maldad o sencillamente la estupidez.

Tal es la quema de llantas, rastras, parques de estacionamientos, negocios, vehículos aislados, sedes diplomáticas, monumentos históricos y edificios públicos, a veces sin importar que en su interior haya personas trabajando.

Los incendios son iniciados con el derrame de combustible sobre viejas llantas de hule o el lanzamiento de cócteles molotov de fácil elaboración casera.

Los incendiarios actúan previa lucha campal con la Policía a la que arrojan piedras en enorme cantidad y tamaño, a mano y con ondas, recibiendo a su vez una que otra bala viva, que se cuela entre las de goma y mucho gas lacrimógeno y cuando el enfrentamiento es más cercano, responden a los toletes de la autoridad con palos, tubos de metal y hasta bates de béisbol y cubiertos sus rostros con capuchas elaboradas con sus propias camisetas, que impregnan con vinagre neutro para soportar la gaseada que afecta hasta los propios policías que se supone han sido entrenados para soportarlo sin ayuda de una máscara antigás.

Médicos y maestros han dejado claro en sendos comunicados que los encapuchados que provocan los incendios y enormes daños a la economía nacional, ya que se han saqueado muchos negocios especialmente de electrodomésticos en todas las ciudades en las que se registran marchas no son miembros de sus gremios e incluso alegan tener pruebas de que posiblemente sean hasta miembros de la Policía que los infiltran para que provoquen caos y anarquía dándole el pretexto a los antimotines para atacar a los manifestantes con todo su poder.

Existe una plataforma que agrupa a un sector magisterial y al gremio médico, que en un principio pedía la derogación de unos decretos en consejo de ministros (PCM) como requisito para sentarse a dialogar, algo que el Ejecutivo accedió con la anuencia de algunos dirigentes magisteriales, que lo primero que resolvieron fueron puntos económicos que afectaban a su gremio, algo que ha disgustado a los dirigentes de la plataforma, que se inventaron nueve puntos más condicionando su presencia en las mesas de diálogo, muchas de esas nuevas exigencias son casi imposibles de cumplir, porque su solución no está en manos del Poder Ejecutivo, si no del Judicial, pues muchos de ellos son vándalos cogidos infraganti e incendiarios filmados en el acto estúpido y cogidos igualmente en flagrancia.

Como médicos y maestros niegan que alguno de sus miembros sea vándalo o incendiario y la Policía niega haber infiltrado el movimiento, solo queda la posibilidad de que la infiltración tenga origen político y el único partido con esa capacidad de reacción violenta es el creado por el expresidente liberal defenestrado del poder, José Manuel Zelaya Rosales y su esposa Iris Xiomara Castro Barrientos (partido Libertad y Refundación-Libre).

Manuel Zelaya coordinador absoluto de Libre ha ordenado a sus diputados en el Congreso Nacional una insurrección legislativa y ya uno de ellos quiso prenderle fuego al hemiciclo, lanzando petardos a la alfombra y a sus compañeros opositores, lo que motivó a que uno de ellos en defensa de unas damas que querían impedir la acción incendiaria, le propinó dos golpes a puño limpio, lanzándolo al piso seminoqueado el incendiario de Libre.

Manuel Zelaya Rosales también criticó a la plataforma, por su disposición de sentarse a dialogar con el que él considera un dictador, usurpador del poder y no legítimo Presidente constitucional de la República, Juan Orlando Hernández Alvarado, con el cual él sí puede dialogar y hasta tomar sopa de gallina india en la misma mesa donde también estaban sentados otros dirigentes nacionalistas que aparentemente no son de su agrado.

Así las cosas, el gremio médico y parte del magisterio le ha puesto una pistola en la cien al Poder Ejecutivo y amenaza con dispararla, sumando cada día más a su plataforma miembros de la sociedad civil organizada en diversos sectores de la producción nacional, casi todos disgustados, por lo que llaman pésimas decisiones administrativas que han llevado a una mala situación económica y a un desgaste político impresionante, por lo que el grito que más se oye en las manifestaciones, no es por una mejor educación, ni por una mejor salud si no, por el sedicioso “fuera JOH”.

Licenciado en Periodismo