Precaria seguridad humana en Honduras

Por José Antonio Pereira Ortega
Coronel ® [email protected]

“La seguridad humana no es una preocupación por las armas: es una preocupación por la vida y la dignidad humana”.

Informe sobre desarrollo humano 1994 (PNUD).

Primero que nada, es necesario informar al lector que la inseguridad que sufren los pueblos no son derivadas únicamente por las acciones delictivas del crimen marginal o de la delincuencia organizada, también se genera por una serie de factores imperceptibles como los siguientes: El creciente desempleo, la constante pobreza, desigualdad económica, desatención y deterioro de la salud básica y preventiva, la represión política, la violencia física, violencia doméstica e intrafamiliar, violencia de género, violencia contra menores y contra las mujeres, el irrespeto a los derechos humanos, corrupción e impunidad, la negación del acceso a la educación, la ingobernabilidad, la incesante corrupción e impunidad, la represión o manipulación de la libre expresión, un acelerado deterioro ambiental, y hoy día destacar en nuestro país el efecto de la polarizante y creciente incertidumbre política, promovida por políticos y partidos que solo buscan su lucro personal, del grupo o argolla que los ayudó a llegar al poder.

Todos estos factores producen desestabilización en la paz y tranquilidad, al tiempo que hacen inviable la convivencia social de manera pacífica, y es que desde hace una década los hondureños escogimos solventar nuestros desacuerdos por la vía del enfrentamiento en vez del diálogo, lo cual eleva los niveles de zozobra y aumenta la inseguridad jurídica, social y económica.

Amplio mi explicación, haciendo de su conocimiento que cuando invoco el término de seguridad humana, estoy englobando todo lo pertinente a la persona en su desarrollo y seguridad personal y colectiva que contempla lo más elemental como ser:

Seguridad económica.
Seguridad alimentaria.
Seguridad en higiene y salud.
Seguridad ambiental.
Seguridad personal.
Seguridad comunitaria o vecinal.
Seguridad política.
Seguridad de datos.

Lo anteriormente expresado lo refuerzo con el concepto que al respecto desarrollo el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que fue incluido por primera vez en el Informe sobre Desarrollo Humano de 1994, con lo cual se oficializa que la seguridad humana es un elemento esencial para la preservación de la persona humana.

Es meritorio destacar que lo que en ese informe del PNUD expresa: “La seguridad humana tiene cuatro características esenciales:

1. Es una preocupación universal, pues todas las amenazas contra ella son reales y van en aumento;

2. Sus componentes son interdependientes, pues los fenómenos que atentan contra ella no tienen un solo origen ni afectan solamente a una región, mientras que el ejercicio de un derecho humano específico, como el acceso a la educación, posee vinculaciones y refuerza el ejercicio de todos los demás derechos humanos;

3. Es más fácil velar por la seguridad humana mediante la prevención temprana que con la intervención posterior;

4. Y la primordial: La seguridad humana está centrada en el ser humano.

En este sentido la seguridad humana tiene como objetivo primordial a la persona y la colectividad en donde vive, marcando aquí la gran diferencia con la seguridad nacional, pues está la integridad y la estabilidad del Estado, es el interés fundamental, es decir que la seguridad nacional no considera a la persona como el centro de la seguridad, al tiempo que encontramos que la seguridad nacional no nos conduce necesariamente a una mayor seguridad humana.

La reflexión sobre la seguridad humana es pertinente, dada en nuestra región la preocupación latente por la percepción de inseguridad que prevalece en la población a pesar de que los delitos de alto impacto han disminuido considerablemente.

Bajo esta óptica sería importante enfocar la atención en la seguridad humana, que como dijimos, es un concepto mucho más amplio que el de seguridad del Estado o seguridad nacional, la gran diferencia entre estos dos conceptos y el de seguridad humana es que esta última tiene como centro de atención al ser humano en todas sus dimensiones, en tanto que la seguridad nacional y la del Estado se enfocan propiamente a la preservación de las instituciones y a la seguridad del territorio nacional exclusivamente.

En nuestro caso y basándonos en las experiencias obtenidas en la última década, cuando los gobiernos supusieron necesario centrarse en atacar o detener lo concerniente al problema delincuencial y sus efectos como la violencia indiscriminada.

De acuerdo a las evidencias y a los datos que proporcionan las mismas autoridades del país a través de diferentes medios, la inversión en los últimos años en recursos económicos, materiales, técnicos, tecnológicos y humanos han sido cuantiosos pero sin duda insuficientes, a tal grado que la población se sigue sintiendo insegura, lo cual insisto en recordar obliga a hacer un replanteamiento en las políticas de seguridad, con prioridad de enfoque a la seguridad humana.