Dos presuntos prestamistas o cobradores clandestinos fueron ultimados a balazos por desconocidos que los atacaron en la tercera avenida de Comayagüela, cerca del Instituto Mixto Hibueras, causando una histeria colectiva entre decenas de personas que realizaban compras en los mercados capitalinos.
El tiroteo se produjo a las 4:30 de la tarde, cuando las víctimas caminaban por la zona y de repente fueron sorprendidas a balazos por delincuentes, indica la información preliminar sobre el hecho violento.
Las víctimas son dos personas con identidades hasta ayer por la noche desconocidas. De acuerdo con testimonios, ambos hombres iban caminando y de repente fueron atacados por tres pistoleros que portaban armas automáticas.
Al instante murieron las dos personas, mientras los criminales huían velozmente de esa zona comercial de Comayagüela.
Por la balacera, varias personas ajenas al hecho criminal también salieron huyendo del lugar, por temor a morir tiroteadas en el hecho que duró al menos tres minutos, reza un parte policial.
TIRADOS EN ACERA
Los cuerpos de los dos hombres quedaron tirados en una acera, cerca de unos puestos de venta comercial, presentando varios disparos en distintas partes del cuerpo.
Debido al tiroteo al sector se hicieron presentes varios socorristas de la Cruz Roja, pero los dos hombres ya habían muerto a consecuencia de varios disparos.
Uno de los paramédicos comentó que recibieron la alarma que en esa zona había dos personas heridas, pero cuando llegaron habían fallecido.
De igual forma detalló que las víctimas son dos adultos, que hasta las 5:00 de la tarde no habían sido identificadas.
La zona fue acordonada por agentes de la Policía a la espera de personal de Medicina Forense para su respectivo levantamiento de ley.
Posteriormente, los cuerpos fueron trasladados a la morgue capitalina para la respectiva autopsia y cotejamiento de huellas dactilares, con las cuales se pretendía identificar a los ahora occisos.
Según testimonios anónimos, ambas personas serían prestamistas o cobradores de préstamos que realizan unos extranjeros de origen colombiano en la zona de los mercados y sus alrededores.
Hasta ayer por la noche se desconocían los motivos de las dos muertes sin descartar el robo o asesinato por encargo.