DANLÍ, El Paraíso. Más de diez personas han perdido la vida en la fatídica intersección del barrio El Carmelo, en esta ciudad, y la última muerte ocurrió el sábado anterior, cuando Jonathan Noé Amador (21), se transportaba en su motocicleta e impactó con una camioneta, resultando con heridas de gravedad hasta expirar en el Hospital Escuela Universitario de Tegucigalpa.
Los dueños de una de las viviendas de la esquina conocida “Donde Regina”, optaron por construir varios pilares de cemento, ya que la fachada de la casa ha resultado destruida en tres ocasiones por accidentes de vehículos.
De esta forma, hace un mes la alcaldía de Danlí, a través del Comité Vial, tomó a bien la instalación de un semáforo en el lugar y con tan mala suerte que inició funciones ayer lunes y apenas el sábado el joven de 21 años sufrió la mortal colisión.
El caso ya se investiga, debido al levantamiento hecho por las autoridades de Transporte y Vialidad (Tránsito) y un video de cámaras de seguridad que grabó el momento preciso del accidente y otros videos aficionados de peatones que presenciaron los hechos.
Sin embargo, el caos vehicular y los conatos de accidente llegaron con la simple instalación del semáforo sin socialización ni orientación del personal de Tránsito, según el conocimiento del exdirector regional, Manuel Caballero. “Por años ha sido una zona conflictiva y la decisión de la alcaldía municipal llega en un gran momento, los accidentes más comunes son de conductores de motocicletas”, señaló.
“La normativa vial señala que para hacer una regulación dentro de la vía publica debe haber socialización a nivel de medios y demarcación de la zona antes de habilitar un semáforo, ya que sirve de apoyo para la señalización aérea y seguido la permanencia del personal de Tránsito por alrededor de unos cinco días para que contrarreste cualquier imprudencia de los conductores”, explicó Caballero. (CR)