¡Si no trabajas por tus sueños, alguien te contratará para que trabajes por los suyos! Y ¿entonces qué hago?

Por: Ing. Francisco Morales h.

Recibí varios correos sobre mi artículo anterior titulado “¿Qué es lo que realmente necesita, un salario o un trabajo? Siempre me tomo el tiempo de leer cada correo que me envían, independientemente si están de acuerdo conmigo o no, pues están en su pleno derecho y es mi deber leerles y tratar de entenderles.

Aunque no dejo de contestarles personalmente, raramente escribo un artículo sobre lo que mis amables lectores tienen a bien compartirme, este caso sin embargo, es una de esas raras excepciones pues siento que gracias a tres de sus aportes, todavía queda mucha tela que cortar.

Uno de mis lectores me increpó: “¿Qué tiene de malo entrar a las 8:30 am y salir a las 5:00 pm?, ¿Por qué debo regalarle a la empresa un tiempo adicional que no me pagan?, ¡yo no gano horas extras!, usted en su artículo, nos invita a ser mejores esclavos”.

Realmente no tiene nada de malo entrar a tiempo y salir a tiempo siempre que haga su trabajo y se gane el dinero que se le paga, y enfatizo, siempre que haga su trabajo y se gane el dinero que se le paga. El problema está en dejar tareas pendientes que se van acumulando día a día y quedan sin resolverse con el pasar del tiempo, y sí es así, realmente no está haciendo el trabajo por el cual se le paga, entonces no se está ganando su salario y todavía es capaz de reclamar el pago de horas extras. En este caso es importante reexaminar sus planteamientos.
En una ocasión escuché a alguien a quien respeto y admiro por haber alcanzado sus ambiciosas metas profesionales y mantenerse siempre fuera de su zona de confort, decir: “no se debe trabajar por horario sino por objetivos”. Más claro imposible; así piensa la gente de éxito.

¿Mejores esclavos? El que considera que el trabajo es esclavitud, ¿por qué trabaja? Aquí aparece un error conceptual grave, pues si se siente esclavo, es obvio que su trabajo no le agrada.

El trabajo es una bendición para los que lo saben apreciar y saben utilizarlo para obtener en base a las metas alcanzadas, su crecimiento personal y profesional. Su trabajo es el medio de proveerle a sus seres amados de lo que necesitan y de lo que se es capaz de dar. Esto está lejos de ser esclavitud.

Si piensa que su trabajo le esclaviza, quizás esta en la actividad profesional equivocada y deba buscarse un trabajo que le apasione o emprender un negocio o actividad profesional en la que se realice. El trabajo bien hecho es pasión pura y dignificación personal, jamás esclavitud.

Otro de mis lectores, un joven que no desea continuar sus estudios sino comenzar su negocio, citó lo que se convirtió en el título de este artículo: ¡Si no trabajas por tus sueños, alguien te contratará para que trabajes por los suyos! y entonces ¿qué hago?

Me comenta que no sabe qué negocio emprender, si está seguro de no querer estudiar para ser empleado, no le ve utilidad alguna a estudiar una carrera universitaria, citando nombres como Steve Jobs y Bill Gates que sin graduarse de la universidad construyeron un imperio así como Mark Zuckerberg creador de Facebook.

¿Qué decirle? Sin querer sonar petulante los arriba mencionados son catalogados como genios que sí tenían idea de que hacer y se rodearon todos de profesionales de primer nivel para el desarrollo de sus negocios.

En mi opinión es muy difícil emprender sin conocimientos de finanzas, planeación estratégica, mercadeo, enfoque comercial y visión empresarial. Todo esto se estudia. Dejar de estudiar no debería de ser su opción.

El último, un emprendedor, me expresó también la frase título de este artículo, pero sin él:

“Y ¿ahora qué hago?”:
Gracias a esta frase que escuchó de estudiante decidió no trabajar para nadie sino crear su propia empresa y tiene éxito gracias a su producto y a sus comprometidos colaboradores. Palabras textuales.

Entonces, aunque es un exitoso dueño de empresa, necesita de colaboradores comprometidos que contribuyan a alcanzar sus metas, la palabra clave es necesita.

Realmente pienso que no debería de existir esa relación tirante entre “empleado” y “empleador”, pues se necesitan el uno al otro para lograr el éxito, además, ¿quién es capaz de afirmar que un empleado no realiza sus sueños gracias a su trabajo? Muchos sin ser dueños del lugar donde desempeñan sus labores se realizan a nivel profesional y logran sus propios sueños contribuyendo al crecimiento de la empresa.

Todos estamos llamados a colaborar unos con otros y al final tanto el empleado como el empleador, tienen siempre jefes y el principal de ellos se llama cliente.