¿Quién es Forky, la nueva estrella de Toy Story?

Si van con niños a ver Toy Story 4, lo más probable es que a la salida del cine les digan que quieren tener –o incluso “hacer” – un Forky.

Pero, ¿quién es Forky?

Forky es parte cuchara, parte tenedor, con pies de madera –tomada de un paleta de helado–, brazos de escobilla, ojos saltones y boca de plastilina. Y, sobre todo, el nuevo juguete preferido de Bonnie, la niña a la que pertenecen Woody, Buzz Lightyear y demás amigos de Toy Story.

“Forky es el verdadero catalizador de Toy Story 4”, asegura Tom Hanks, quien pone voz a Woody desde 1995. “Forky surge de la imaginación de Bonnie, su creadora. Eso es lo que es realmente un juguete”.

En su primer día en el kínder, Bonnie crea a Forky con materiales sacados de la papelera de la clase, por lo que el nuevo personaje nace pensando que él mismo no es más que basura. Pero inmediatamente se convierte en el objeto preferido de Bonnie, algo que no pasa desapercibido para Woody, siempre preocupado por la felicidad de su niña.

A partir de entonces, Woody tomará la responsabilidad de evitar que Forky se lance a la basura por sí mismo y tratará de convencerlo de que la razón principal de su existencia es otra mucho más valiosa.

“Espero que, viendo la película, alguna gente que se siente así sepa que siempre hay un propósito en la vida”, comenta Tony Hale, el actor que da voz a Forky.

Hale se embarcó en el proyecto de Toy Story 4 hace algo más de dos años, cuando le invitaron a viajar a los headquarters de Pixar en la bahía de San Francisco. Hablamos con el actor la semana previa al estreno del film.

“Yo no tenía ni idea de qué se trataba. Pero había visto las películas de Toy Story, obviamente, y tenía una idea de los juguetes. Entonces me muestran este dibujo de un sfork con ojos saltones… ¡no era lo que me esperaba! Pero para mí fue la tormenta perfecta, porque yo estaba tan sobrepasado por estar allí, tenía mucha curiosidad y muchas preguntas… Sentí que Forky y yo ya teníamos una relación”, comenta Hale sobre su primer contacto con el personaje, al que le imbuyó de una “constante curiosidad”. (eldiariony)