¡Carta ante la historia!

Por: Lic. Gustavo Adolfo Milla Bermúdez

Les escribo desde el altar de mis conocimientos sobre las diferentes ciencias del saber humano que existen en la tierra y el universo.

Si me remontó con el método socrático, nos encontramos con afirmaciones dogmáticas, ha recibido el nombre de “ ironía socrática”.

En la dialéctica del idealismo platónico se fijó el desarrollo metódico de la definición y las bases sobre lo que opera. “El método de la cognición es la dialéctica por lo que platón entendía un doble camino el ascenso por grados de generalización de los conceptos hasta llegar a los géneros y el camino inverso ascendentes desde los mismos conceptos generales, hasta los de generalización cada vez menor.

Aristóteles, fundador de la lógica formal y una teoría de las ciencias, la expresa en su obra Órganon. En la formación y desarrollo del conocimiento colaboran la experiencia sensible y la abstracción del entendimiento.
Euclides, el actor de los famosos principios, concibió el análisis y la síntesis como método axiomático, la geometría y la teoría de los números de aquella época.

La escolástica se inspiró en la base filosófica de Platón y de Aristóteles.

Su tema de discusión fueron los universales.

Descartes, creador de la geometría analítica, rechazó el formalismo del razonamiento silogístico y se orientó a una formulación. La  finalidad última del saber estriba en el dominio de las fuerzas de la naturaleza, en la invención de recursos técnicos, en el conocimiento de las causas y de los efectos.

Dudar de todo cuanto existe, “pienso, luego existo”, todo ello en la búsqueda de saber.

Kant, empleo el método trascendental con el cual reapareció el estudio filosófico de las operaciones mentales que están en la base de la actividad científica.

Hegel, empleo el dialéctico en cual expone la dinámica espontánea del espíritu humano como proceso metafísico.

El desarrollo del estudio de los diferentes métodos que llegaron a la humanidad, los grandes hombres del pasado histórico: “ Los filósofos”. Cuando uno comienza a leer los discursos del extinto expresidente de la segunda República, doctor José Ramón Adolfo Villeda Morales, nos hace vivir y recordar aquellos tiempos cuando él aparecía en el balcón de la Casa Presidencial pronunciando un discurso con su verbo encendido y lírico de su fuerza pasional, el doctor Villeda Morales era dogmático, expresaba su palabra propia, tenía un léxico de comprimido humano. Era un político con facilidad de palabra y convencimiento. Era un orador nato de sabiduría profunda. Así mismo tenemos a un gran exgobernante del reciente pasado como ser el ingeniero Carlos Roberto Flores, es una figura intachable y de capacidad intelectual de mucha altura. Y con oratoria muy profunda y de contenido dialéctico con un  verbo lleno de positivismo.

En el Congreso Nacional hay dos figuras que tienen estatus de mucho valor intelectual y político, como ser el honorable diputado, abogado Oswaldo Ramos Soto, hombre con facilidad de palabra, conocedor profundo de la dialéctica –jurídica– filosófica, histórica y política.

Así mismo nos encontramos con el  diputado — presidente de la Cámara Legislativa, el doctor Mauricio Oliva, es un hombre de personalidad, generoso, genera confianza y valor de lo que él expresa; es un hombre prudente y sabe conducir a sus colegas y compañeros de cámara. Junto con todo ello, que hay de todos los partidos, unos de derecha, otros de izquierda y hasta del partido del socialismo del siglo XXI. Pero con todo eso él sabe manejar con altura, moral y ética.

“Así se escribe la historia, honesta y honrada y de sentir sincero”.
Tenemos y hemos tenido hombres de mucho valer histórico!

Que Dios salve Honduras con sus buenos hijos!