El exdiputado de Libertad y Refundación Bartolo Fuentes y el gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Jesús Mejía dieron por terminada el viernes una disputa legal que tuvo sus raíces en informaciones vertidas en las redes sociales y luego en distintos medios de comunicación.
Fuentes querelló a Mejía por difamación en virtud tal que el año pasado en un foro televisivo el gerente de la estatal eléctrica lo denigró considerándolo como traficante de personas en el marco de las primeras caravanas de hondureños que se marcharon a Estados Unidos.
Mejía se retractó ayer en las oficinas del Ministerio Público al atender el llamado de la Fiscalía, al salir le dio la mano a Fuentes que esperaba afuera donde explicó que ahora procederá legalmente en contra de columnistas y comunicadores que también lo habrían denigrado.
“A don Bartolo, a parte de las discuplas, le ofresco mi amistad. Somos permeables, las redes sociales atacan mucho a la gente, la vinculación que tuvo don Bartolo en su última etapa como dirigente de Libertad y Refundación pues nos puso como adversarios. Nunca como enemigos”.
“Por ello -prosiguió- uno se polariza, por eso el día de hoy vengo a rectificar eso, porque es un buen momento y mandar un mensaje que no debemos de confrontarnos más. Creo que toda persona que comete un error debe rectificar”.
“No cuesta nada pedir perdón, tenemos que unir al país. Todos nos hemos dejado llevar por las redes sociales y tenemos que corregir eso día a día”. Acotó que la labor que hace Fuentes por los migrantes “no es un trabajo fácil”.
En esos instantes, Fuentes tomó la palabra y el nudo de micrófonos y para expresar que “con esto cerramos los compromisos que hicimos en los juzgados correspondientes a raíz de la querella que interpuse”.
“Él ha declarado ante la Fiscalía del Ministerio Público donde yo tengo una denuncia interpuesta por campaña de odio donde él también está mencionado junto a otros funcionarios, periodistas y algunos medios de comunicación”.
“Las aseveraciones en mi contra, no tienen ningún fundamento y que el expediente que hay aquí en el Ministerio Público, basado en declaraciones en medios de comunicación, no tienen razón de existir. La persecución en mi contra deben de parar”, pidió el agraviado que a la vez es periodista.
“Las declaraciones que se han dado aquí en Honduras, han repercutido en Guatemala, El Salvador y en México. He sido interrogado por lo menos seis veces por la Policía de la Interpol. Me detienen en Migración”.
Pese a no tener ninguna alerta migratoria, dijo que se siente perseguido ya que cada vez que entra o sale del país es objeto de minuciosas pesquisas debido a la campaña de odio que se desató en su contra posterior a las caravanas migratorias que empezaron en octubre del año pasado. (JB)