Retazos

La vida es una sucesión de hechos y circunstancias que empiezan con el nacimiento y termina con la muerte. Cada uno de acuerdo con el medio ambiente que ha absorbido y con su propio modo de ser va formando su carácter, como dice un refrán nuestro “genio y figura hasta la sepultura”.

De esta situación deviene la conformación social en la que encontramos elementos de toda índole, el grado de educación y de cultura influyen muchísimo en el comportamiento de la sociedad y de este producto surgió aquel pensamiento que dice “los pueblos tienen los gobiernos que se merecen”.

Nuestro país, ha tenido toda clase de gobiernos, desde los más honestos, hasta los más corruptos, desde los más capaces y creativos hasta los más ignorantes, la mayoría de ellos con el común denominador de aprovecharse lo más pronto de sus puestos, de favorecer a sus amigos sin importarles el pueblo y los empleados públicos del mismo medio y bajo. A los partidos políticos, conforme nuestro sistema, corresponde ejercer el mandato que los ciudadanos otorgamos con fundamento en la obsoleta Ley Electoral y de las organizaciones políticas; ley que tiene que ser modificada substancialmente y adaptarla a las circunstancias nacionales actuales, y dichos partidos deben tener incluidos en sus estructuras los problemas que confronta el país, de toda índole, la solución de los mismos a corto, mediano y largo plazo, y los programas anuales presupuestarlos para tal fin, además de otra serie de medidas relativas a su vida interna, como los requisitos que deben reunir para ser elegidos candidatos, entre los cuales se encuentran el estar solventes con el Estado y el municipio, además de prohibir la reelección o fomentar prácticas antidemocráticas; el número de sus miembros en todo el país; sus atribuciones que deben ampliarse, su jornada laboral, su actuación, en caso de ser electo. Para lo anterior, las modificaciones territoriales, la reorganización de los municipios, departamentos, administraciones de las instituciones departamentales y muchas cosas más, entre ellas la reorganización de los poderes del Estado, es necesario e indispensable celebrar una Asamblea Nacional Constituyente que elabore un nuevo pacto social y reorganice el Estado.

Abogado Francisco Rodolfo Jiménez
San Pedro Sula