Oropolí, tierra de arte rupestre y agua caliente

Fredis Mateo Aguilar Herrera

Oropolí, municipio localizado al suroeste del departamento de El Paraíso, con una posición geográfica de 13º 49’ latitud norte y 86º 49’ longitud oeste, sus límites son: al norte, municipio de Yuscarán, al sur, municipios de San Lucas y San Antonio de Flores, al este, municipio de Alauca y al oeste, municipios de San Lucas y Güinope. La cabecera municipal se encuentra asentada en el valle homónimo drenado por el río Oropolí o San José a una altitud aproximada de 600 m.sn.m., a una distancia de Tegucigalpa de 91 kilómetros. Su feria patronal es el 19 de marzo en honor a San José.

De acuerdo a datos del INE, 2013, su extensión territorial es 158.85 km2, con una población de 5,930, de los que 3,050 son hombres y 2,880 mujeres, con una densidad poblacional de 37 hab./km²., ocupando el puesto #13 a nivel departamental, tiene 1,737 viviendas, en un 24% desocupadas. Cuenta con 11 aldeas: Oropolí Centro, Chagüite Grande, El Barro. El Corralito, El Deshecho, El Jícaro, La Mesa, Las Casitas, Las Crucitas, Orealí y Samayare, mismas que se subdividen en 78 caseríos. Llaman la atención los nombres de algunos de sus lugares: El Chino, El Chancho, El Puercal, Agua Podrida, La Cantina y Los Bolos.

Su relieve es irregular bordeado por estribaciones montañosas de la sierra de Dipilto, con formaciones geológicas espectaculares, entre las que sobresale un desfiladero con muchas cárcavas producto de la erosión hídrica durante miles de años, abrigos rocosos de toba andesítica y otras rocas volcánicas, existe un gran agujero en la ladera de una montaña, cercano a Orealí, que según pobladores han escuchado estruendos. Sus suelos son de vocación agrícola o forestal.

Oropolí, comparte características de la región sur de Honduras tanto físicas y humanas. En relación a su características físicas es parte de la cuenca del río Choluteca, posee una clima de sabana, marcado por una estación seca y otra lluviosa de escasas precipitaciones, sus temperaturas son elevadas, predomina un bosque seco tropical, principalmente carbón blanco, cáctus y matorral, atraviesan su territorio pequeñas fallas geológicas paralelas a las corrientes superficiales de agua. En cuanto a las características humanas, su población tiene costumbres, tradiciones, expresiones lingüísticas y culturales similares a los sureños. Se destacó el grupo musical Oros Band, dirigido por el profesor Jairo Molina y el grupo musical Los Gavilanes.

Canal de riego

Las actividades económicas más importantes del municipio son la agricultura y la ganadería. A nivel agrícola se produce granos básicos, plátano, café, mango, ciruela, sandía, melón, ente otras hortalizas de exportación.

Entre los atractivos turísticos se destaca dos nacientes de aguas termales localizados a unos tres kilómetros al noreste de la cabecera municipal: uno de ellos al pie del cerro La Mesa y el otro convertido en un balneario se encuentra cerca del caserío Pozas de Agua. Los pobladores expresan que las aguas termales son originadas en este cerro considerado volcán. Dicha versión popular coincide con el conocimiento técnico, al explicar que están asociadas a zonas volcánicas y a lo largo de zonas de fallas geológicas.

Existencia de arte rupestre de tiempo prehistórico en los abrigos rocosos de la quebrada Las Pintadas, Orealí y en las superficies rocosas al borde del río Oropolí, en cercanía del caserío El Chino. En investigaciones locales, han identificado en las laderas del cerro La Mesa montículos de posible asentamiento ancestral, conocido por habitantes del municipio como Paso de Los Indios.

Otro atractivo turístico en Orealí, es un canal de riego por gravedad de un kilómetro de longitud, en el borde de una laja al margen de la quebrada OrealÍ. El guía local Ángel Noel Valladares, que gentilmente nos acompañó al lugar junto a un grupo de estudiantes de la asignatura de Geografía de Honduras de la Universidad Pedagógica Nacional, relata desconocer la época de construcción de esta obra de ingeniería artesanal utilizada en la actualidad, sin embargo se estima que data de miles de años.

Oropolí, es una tierra privilegiada por sus riquezas naturales, históricas y culturales, que deben ser valoradas y aprovechadas para atraer a nivel local un turismo de tipo recreativo, medicinal e investigativo, para lo cual es necesario que las autoridades municipales generen los mecanismos de protección y conservación de este patrimonio, asimismo orientar parte del presupuesto en la generación de infraestructura turística (rutas, señalización, senderos, manejo de desechos, sanitarios, cabañas, otros servicios) con el propósito de elevar la imagen y fortalecer su economía. Ojalá estas ideas sean concretadas, por el amor inmenso que los oropoleños tienen a su pueblo, tal como lo expresa en sus versos don Marcelino Castellanos (proporcionados por el profesor Joel Baquedano Castellanos).

Tiene Oropolí una pléyade
de hombres trabajadores
que serán forjadores
de su grandeza futura…

Tiene Oropolí mujeres
muy guapas y seductoras..