Un hondureño fue capturado en las últimas horas durante un fuerte operativo realizado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en la localidad de Brookhaven en Atlanta, Georgia, Estados Unidos.
Se trata de Adonay Díaz Bonilla (22), quien fue acorralado junto a un grupo de inmigrantes en su camioneta, cuando se disponían a salir en horas de la mañana a sus trabajos.
El diario estadounidense Mundo Hispánico, detalló que vecinos del complejo de apartamentos donde ocurrió el operativo, denunciaron que los agentes de ICE habían rodeado el vehículo de los migrantes, quienes se negaron a bajar del mismo, manteniéndolos acorralados.
Ante la negativa de los tres ocupantes del carro, los oficiales pidieron refuerzos a la policía de la localidad.
Los agentes policiales que llegaron al lugar rodearon también el vehículo y pidieron a sus ocupantes que se bajaran, pero estos volvieron a rehusarse, creando un ambiente de tensión en la zona.
Tras varios minutos sin lograr convencerlos de rendirse, los oficiales llamaron a un agente hispano para que les hablara en su idioma.
El uniformado llegó y, literalmente, comenzó a presionarlos para que se entregaran.
El agente le decía al conductor que “no complicara las cosas”, que de todas maneras sería arrestado ese día, aunque permaneciera cinco horas dentro del auto.
“Ellos no se van a ir de aquí sin ti. Y si no te arrestan ellos, pues lo haré yo, porque no tienes licencia de conducir y por lo tanto no puedes estar tras el volante de este vehículo”, le indicó el agente policial.
Tras casi media hora de intentar persuadirlos sin éxito, a los oficiales de ICE se les ocurrió tenderles una trampa diciéndoles que se iban del lugar.
“Lo dijeron en voz fuerte, como intentando ser escuchados” dijo el periodista que se encontraba documentando y transmitiendo el suceso en vivo en el Facebook de Mundo Hispánico.
Los agentes del Gobierno ejecutaron su plan y subieron a sus autos para alejarse.
No obstante, uno de ellos se quedó escondido en la unidad de apartamentos esperando a que los inmigrantes se bajaran y les funcionó.
Al ver que ICE se retiraba, las dos mujeres se bajaron de la camioneta y corrieron hacia su apartamento. El agente las dejó seguir y esperó pacientemente hasta que el conductor hiciera lo mismo.
Al ver que sus acompañantes lograron ponerse a salvo, Díaz Bonilla abrió la puerta de la van y corrió. Fue cuando se dio cuenta que lo estaban esperando, pues le salieron al paso.
El hondureño llegó a los EEUU hace cinco años, cuando todavía era menor de edad.
Las autoridades estadounidenses le permitieron quedarse en el país para que su caso fuera visto por un juez de inmigración, pero este nunca se presentó a sus audiencias, por lo cual ICE lo puso en su mira.
Lego de su arresto el hondureño fue trasladado a un centro de detención de la agencia con sede en Atlanta y se encuentra a la espera de su deportación.