Debemos seguir el ejemplo energético tico y chapín

Por Carlos Medrano
Periodista

Desde la construcción de la Represa Hidroeléctrica “Francisco Morazán”, comúnmente conocida como “El Cajón”, el Estado abandonó la producción de energía limpia, lo que es considerado uno de los grandes errores de la clase gobernante.

Dicha energía renovable, lejos de dañar, cuida el medio ambiente y se produce con elementos que sí tiene el país; aire y sol, no como sucede con la energía térmica cuyo principal insumo es el bunker, combustible que se paga en dólares, cada vez más escaso en Honduras.

Nuestro país, paradójicamente abundante en agua, se quedó rezagada en la producción de hidroeléctricas que produjesen energía más barata y limpia. De ahí se popularizaron otras tecnologías para producir energía eléctrica como las eólicas y solar.

Empresarios hondureños y extranjeros crearon sendos parques de energía limpia, como las imponentes hélices localizadas en el Cerro de Hula, que usted observa en desvío al municipio de Ojojona, para tener una referencia, además grandes extensiones de paneles solares en la zona sur del país.

La matriz cambió en Honduras, pero no es suficiente, como sucedió en Costa Rica cuando casi el 100 por ciento es energía renovable.

Los datos del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) muestran que, en 300 días, Costa Rica hizo el uso de casi un 100 por ciento de energía con fuentes renovables.

En este país el sistema de respaldo son los hidrocarburos, pero estos solo representan el 0.38% de la energía total producida, generando un total de 37.34 gigawatts por hora.

Su producción proviene de 5 fuentes renovables, la principal es el agua, un recurso abundante en Costa Rica, el 78.26 por ciento del total de energía es producida de esta forma, 7 719.54 gigawatts por hora. 220 veces más que la energía hecha con la quema de petróleo o gas natural. El segundo recurso más utilizado es el viento con 10.29 por ciento de total generado, esto es 1014 gigawatts por hora. Este país cuenta con 16 plantas eólicas, 13 de estas son privadas.

La geotermia también tiene un papel importante en el país, pues es un 10 por ciento del total, un poco más de mil gigawatts por hora. La biomasa y energía solar son los últimos con un 0.84 por ciento es decir 83 gigawatts por hora, aún así es mayor a la creada por los hidrocarburos. En contraste en México 43% son por hidrocarburos y si se suma la creada por carbón llega al 50% del total producido por fuentes no renovables y las de mayor contaminación.

Si nos remitimos a lo que sucede en Guatemala, ahí se liberalizó el mercado energético, de tal manera que el país vecino se muestra como uno de los casos de éxito, en cuanto a la experiencia de su reforma al sector eléctrico. Gracias a estas reformas, actualmente en Guatemala se genera suficiente energía para poder exportarla a otros países de América Central; los niveles de electrificación superan el 90%; y, el precio de venta de la energía en el mercado spot es el más bajo de América Central.

En el año 2016, en Guatemala existían 104 empresas generadores de electricidad, ocho empresas transportistas, 19 empresas distribuidoras (16 de ellas, empresas municipales) y 22 empresas comercializadoras.

Dos ejemplos que debemos imitar rápidamente no están en Europa ni Asia, están en nuestra misma región, la energía limpia es la tendencia mundial y no podemos ir contra el mundo.

[email protected]