Prisión preventiva para joven acusado de atentado en embajda

El juez de Letras Penal en audiencia inicial dictó auto de formal procesamiento con prisión preventiva contra Rommel Baldemar Herrera Portillo acusado de quemar llantas y destruir una cámara de seguridad en el acceso principal a la embajada de Estados Unidos en la capital.

Herrera Portillo de acuerdo a lo que explicó la portavoz de los Juzgados de Letras Penal de la Sección Judicial de Tegucigalpa, Bárbara Castillo se le acusa por los delitos de incendio agravado y daños contra la embajada estadounidense.

Castillo, detalló que la pena por el delito de daños es de tres a cinco años y seis de doce años por daños agravados, además de ello, precisó que el juez declaró sin lugar las excepciones presentadas por la defensa argumentada por la resolución.

En lo que respecta a la administración de los imputados, Castillo aclaró que el destino que tenga el joven Baldemar será bajo la responsabilidad del Instituto Nacional Penitenciario.

A bordo de este automotor del INP fue como trasladaron desde muy temprano al joven Portillo desde la cárcel de máxima seguridad en Morocelí.

El joven permanecerá recluido en la cárcel de máxima seguridad La Tolva ubicada en el municipio de Morocelí, El Paraíso, oriente del país.

Herrera Portillo fue detenido el pasado 31 de mayo en medio de una protesta organizada por dirigentes de la Plataforma de Defensa de la Salud y Educación.

Tras conocer la resolución, Carlos Moisés del Cid, defensor de derechos humanos expresó que “el equipo de abogados interpondrán algún recurso de amparo, contra la disposición del juez porque nos parece desproporcionado los medios de prueba que sirvieron como indicios para inculparlo no tienen claridad”.

Del Cid continuó que “nosotros creemos que él será procesado, deberá de ser enviado a la cárcel de Támara pero no lo envien a La Tolva porque no es un delincuente de altos kilates para estar con delincuentes para estar allí recluido”.

“Pareciera que el Estado de Honduras y el sistema judicial quieren quedar bien con la embajada de los Estados Unidos porque esta es la que provee grandes cantidades de dinero, para la formación de otros proyectos, quieren encubrir falsos positivos, quieren ensañarse con este joven para intimidar a los jóvenes para que no reclamen sus derechos, con esto violan los derechos humanos de una persona que para nosotros es inocente”, precisó.

Además que “son delitos aproximadamente tienen de cinco a seis años de prisión, si lo llegarán a encontrar culpable”.

Familiares y amigos del joven se apostaron frente a los Juzgados en forma de protesta exigiendo la libertad de Baldemar.

Es de mencionar que como testigo de la defensa de Herrera Portillo, acudió al tribunal de justicia la miembro de la Plataforma para la Defensa de la Salud y la Educación, Ligia Ramos quien dijo que fue citada a la etapa de evacuación de pruebas como testigo contextual de lo que ocurrió el día en que la embajada fue objeto de los actos de vandalismo.

Ramos pidió a la embajada estadounidense que muestre todo lo que con sus cámaras filmaron el día de los acontecimientos.

Luego externó que ella no estuvo en ningún momento cerca de la sede diplomática y que ese día acudió con sus acompañantes, primero, ante el Comisionado de Derechos Humanos del país y luego ante el alto Comisionado de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas para denunciar los actos, que calificó de represivos contra los manifestantes, por parte de autoridades de seguridad.

Asimismo, dijo que, como parte de la plataforma por la salud y la educación, pide una investigación objetiva en el caso de Herrera Portillo.

El joven de 23 años es maestro e hijo de dos docentes, fue capturado y acusado de los delitos de incendio agravado y daños en perjuicio de la embajada de los Estados Unidos.

Mientras la audiencia se realizaba desde la mañana, miembros de la familia, colegas y simpatizantes con su causa se mantuvieron cerca del lugar en solidaridad y protesta por el encarcelamiento.