San Salvador, (ACAN-EFE).- El opositor Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda) expresó este martes su preocupación por los supuestos despidos de empleados públicos que trabajaban en cinco secretarías de Gobierno que fueron eliminadas por el nuevo presidente de El Salvador, Nayib Bukele.
El pasado domingo, Bukele anunció, durante una reunión con su Consejo de Ministros, la eliminación de cinco secretarías y la creación de dos nuevas, la de Comercio e Inversión y la de Innovación.
Sin embargo, el jefe de Estado no precisó si estos significaba el despido de los empleados de dichas secretarías o el personal sería trasladado a otras instancias.
Por lo anterior, el FMLN dijo estar «preocupado» por las «consecuencias negativas que la desaparición de dependencias estatales traerá a nuestro pueblo, como despidos».
«Ante los anuncios de eliminación de secretarías por parte de la administración Bukele, el FMLN expresa nuestra solidaridad con centenares de familias afectadas por la pérdida de puestos de trabajo por decisión del nuevo Gobierno», indicó el instituto político, que dejó el Ejecutivo tras 10 años en el poder.
Las secretarías que fueron eliminadas son la de Inclusión Social; Participación Ciudadana, Transparencia y Anticorrupción; Técnica y de Planificación; la de Gobernabilidad y la de Vulnerabilidad.
Por el momento, se desconoce la cantidad de empleados que trabajaban en dichas entidades, en su mayoría creadas en los gobiernos del FMNL.
El 1 de junio, el expresidente Salvador Sánchez Cerén entregó el Ejecutivo a Bukele, un empresario de publicidad de 37 años quien alcanzó la Presidencia del país bajo la bandera de la derechista Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA).
Con el triunfo y la llegada del empresario al Gobierno se consuma la ruptura del bipartidismo que la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y el izquierdista FMLN, partido que expulsó a Bukele en 2017, mantuvieron durante tres décadas.
Alcanzar un pacto de gobernabilidad en la Asamblea Legislativa será uno de los primeros retos de Bukele, ya que su partido únicamente cuenta con 10 diputados de los 84 que conforman el Congreso.
También tendrá que hacer frente a la criminalidad en El Salvador, considerado uno de los países más violentos del mundo por los índices de entre 103 y 50,3 homicidios por cada 100.000 habitantes registradas entre los años 2015 y 2018