L250 mil le pagaron a sicario para que matara al“Fiscal de Oro”

Dos de los tres testigos protegidos propuestos por el Ministerio Público, revelaron ayer en el juicio oral y público que Luis Alejandro Castro Núñez (49), recibió L250 mil por asesinar al fiscal Orlan Arturo Chávez (52), conocido como “Fiscal de Oro”.

El testigo protegido PVC 2016, confirmó lo anterior luego de que en el 2013, Castro Núñez lo contactó para que le colaborará para matar a una persona, a lo que este se negó, a los días el acusado le contó que había hecho el trabajo, y que por ello se había ganado 250 mil lempiras.

Asimismo, el testigo, quien fue la persona a la que Castro Núñez le dio el arma para que le ayudara a vender en San Pedro Sula, a los dos meses de haber ocurrido el crimen, la vendió por 12 mil lempiras en dos días.

En este mismo caso se encuentra el cuñado de Castro Núñez, el expolicía Wilmer Samuel Álvarez Pagoada (41), considerado por el ente acusador como autores materiales del delito de asesinato de Chávez, crimen ocurrido la noche del pasado 18 de abril del 2013 a inmediaciones del estadio Nacional en la capital.

El arma tipo pistola color negro, calibre 40 milímetros, de acuerdo a lo que detalló el otro testigo, fue llevada por el comprador a Santa Bárbara a una finca.

El testigo PVC 2016 continuó que Castro Núñez, al tiempo de haberle dado el arma para que la vendiera, este le confesó que con esa arma había matado a una persona muy importante, “maté a una persona que le dicen fiscal de oro”.

“Como ya había cometido el error de vender el arma, le dije a la persona que se la vendí, que la entregará, porque esa arma tenía problemas”, contó el testigo.

El testigo identificó plenamente a Luis Castro Núñez, quien dijo que era un hombre, alto, pelón, renco, cara aguileña, de unos 50 años de edad, que se encontraba en la sala con una camiseta blanca, lo cual era correcto. Además dijo que lo conoció hace aproximadamente 10 años, que el encausado trabajaba en la Corte Suprema de Justicia con el sistema de cámaras de seguridad.

Al consultarle por el ente fiscal sobre lo que Castro le contó en ese momento sobre ese “trabajo”, este contestó que consistía en matar a una persona y que le iban a dar L250 mil, y que quien lo había buscado para ese trabajo era el cuñado de él, Wilmer Pagoada, esposo de su hermana.

Testigos hunden a Luis Alejandro Castro Núñez (49), quien confesó haber matado al “Fiscal de Oro”.

“Por el arma me pagaron L12 mil y la fui a vender a Cofradía. El arma me la entregó en San Pedro Sula, a los dos meses de haber hecho el trabajo”, contó el testigo.

Sabe como se llama el “fiscal de oro”, fue una de las interrogantes al testigo, quien respondió que se llamaba Orlan Chávez.

La manera en la que lo contactó Castro Núñez, dijo el testigo fue por teléfono, le llevó personalmente el arma a San Pedro Sula, los compradores del arma las contactó por amistades.

CENTRO PENAL
Mientras tanto, el testigo protegido VC4-2016 contó que en el 2013, le llegan a vender el arma, a un pariente y en el 2016, cuando va a visitar a un amigo al Centro Penal de San Pedro Sula se encuentra la persona que le vendió el arma a su pariente, este le dice que esa pistola tiene problemas, nosotros queríamos entregarla a la Policía, pero una amiga abogada me dijo que llamaramos al Ministerio Público.

Expresó que el arma se la llegaron a vender a su pariente tres personas, dijo que su pariente pagó alrededor de 10 mil lempiras, que es un arma tipo pistola 40 milímetros color negra, cañón corto.

Indicó además que los vendedores del arma llegaron a bordo de un vehículo doble cabina verde oscuro, llegaron ese día el cual no recuerda fecha solamente el año, a eso de las 11:00 de la mañana.

La persona que compró el arma se encuentra en los Estados Unidos y le dejó encargada el arma a otro pariente, la pistola dijo que se le entregó al Ministerio Público en Santa Bárbara en el año 2016, luego de una semana en la que le informó al comprador del arma.

Tras culminar con esos dos testigos, el tribunal procedió a evacuar 13 medios de prueba documental por exhibición, los cuales consistieron en oficios, documentación varia de la UNAH, notas de la Secretaría de Seguridad, hoja de vida de Wilmer Pagoada, partidas de nacimiento, constancias de trabajo de la Unidad Central de Monitoreo de la CSJ, ficha personal, contrato de servicios de vigilancia de Castro Núñez entre otros.

En horas de la tarde, se evacuaron dos dictámenes balísticos, la autopsia médico legal del fiscal Orlan Chávez y las dos actas de inspecciones oculares de la desaparecida Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC).

La autopsia reveló que Chávez recibió cuatro disparos, uno en la cabeza específicamente en la parte de atrás y el cual tuvo salida por la frente, dos en el brazo izquierdo y uno que solo le rozó el costado izquierdo del abdomen, el forense recuperó del cadáver dos balas.

En las inpecciones realizadas en la escena criminal, se recuperaron seis casquillos y dos balas y en cuanto a los dictamenes balísticos el ente fiscal demostró que fueron disparados y percutidos por un arma de fuego calibre 40 milímetros Smith &Wesson (S&W), color negro.

Asimismo, la trayectoria balistíca demostró que los disparos se hicieron en movimiento, es decir que el sicario (Luis Castro Núñez) iba conduciendose en moto y realizó una maniobra para dispararle al fiscal que también iba conduciendo.

El sicario en moto, se ubicó atrás del vehículo BT-50 marca Mazda color negro que conducía Chávez esa noche, el otro sospechoso (Wilmer Pagoada) se quedó atras de otros carros y pasó frente a la escena cuando ya estaba mal herido “el fiscal de oro”.

Tras cometer su objetivo, Castro Núñez huyó del hecho con rumbo a la CSJ al departamento de monitoreo y cámaras.

Mientras que Pagoada a bordo de carro se fue a la zona de la colonia América, cerca del aeropuerto Internacional Toncontín, según la antena telefónica que se encuentra en el sector, este hizo una llamada para reunirse con el exoficial Mario Guillermo Mejía Vargas, actualmente preso en los Estados Unidos.

Chávez, fue atacado a disparos a eso de las 8:15 de la noche, al momento en que se movilizaba por la solitaria calle que se ubica entre el estadio Nacional con rumbo hacía el puente Juan Ramón Molina, fue auxiliado por el Cuerpo de Bomberos, mal herido fue trasladado al Hospital Escuela Universitario donde expiró.

Para hoy se evacuará en el juicio, el dictamen de comparación entre arma y la evidencia de la escena, las partes procesales fueron citadas a las 9:30 de la mañana.

“SON INOCENTES”
Por su parte, la abogada defensora de ambos sospechosos, Brenda Cruz, detalló que sus representados son inocentes de los cargos que se les acusa, además de que “los testigos entraron en contradicciones, creo que dejaron claramente entrever que la mentira tiene su pata corta”.

En lo que respecta al pago que le hicieron a la persona que mató al fiscal Orlan Chávez, explicó que “eso solo en la mente de uno de los testigos protegidos ha estado, porque para que se acrediten esas circunstancias deben de haber otras diligencias que en este momento sería muy pronto hablar al respecto, al final cuando ya esto haya terminado vamos a poder proferir algo sobre eso que han dicho, espero en Dios que la verdad salga a la luz, sabemos que justicia erronea no es justicia”.

Continuó que “los dos testigos que acaban de declarar, son los que vinculan a mis representados, en relación a la primera testigo que declaró entran en una serie de contradicciones que no concuerdan en lugares, en las personas, entre otros, lo que pasó hoy lo considero viciado”.

La togada confirmó que presentarán testigos, reconstrucción de hechos, varios medios de prueba y con los mismos elementos probatorios del ente fiscal le dé luz verde a favor de sus representados.

Finalmente dijo que “uno de los testigos protegidos es el encargado de entregar el arma, nunca fue encontrada en posesión de ninguno de mis representados, por lo tanto, no puede haber una portación ilegal de arma por el cual está siendo acusado uno de ellos”.