Por Capitán de Corbeta
Tomás Cantarero Murcia
Honduras es un país bendecido, con una posición y extensión geográfica privilegiada con dos fronteras marítimas en dos océanos, el Atlántico y el Pacífico, ello lo convierte en un paso obligatorio para trasladarse de norte a Sudamérica y viceversa, esto le da a Honduras un alto desarrollo turístico con un potencial despegue económico.
En el Océano Pacífico, el Golfo de Fonseca es cuna de diferentes especies marinas que deben aprovecharse, considerando la soberanía que Honduras tiene sobre el espacio marítimo que por ley le corresponde. De allí la importancia de fortalecer el poder naval para proteger el potencial desarrollo nacional en el área del Océano Pacífico. Esto facilitará mantener el control y el desarrollo de la zona del Pacífico hondureño a través del uso de tecnología conveniente y de esta manera, se apoyaría la formación de competencias de intercambio comercial.
El gobierno de la República en el Plan de Nación del Estado, estipula la institucionalización del desarrollo del interés marítimo nacional, con el proyecto de creación de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDES), con ello, inicia una etapa de planificación que contempla convertir al municipio de Amapala en un megapuerto y en un centro logístico de competitividad mundial. El cual dejará dividendos financieros al Estado de Honduras. Como propósito persigue demostrar la importancia de afianzar el poder naval en este sector en beneficio de la seguridad ciudadana y de la defensa del patrimonio económico nacional en aras de un desarrollo sostenible que beneficie a Honduras.
Este nuevo escenario conlleva el desarrollo económico y social, que involucra a la Fuerza Naval de Honduras, como garante de la seguridad y de la defensa del interés marítimo del Estado de Honduras en el Océano Pacífico. La que debe poseer las capacidades de control sobre los diferentes escenarios de amenaza para minimizar los riesgos generados por actividades ilícitas en la zona del Pacífico que van en detrimento del desarrollo nacional en este sector.
La Fuerza Naval de Honduras, como responsable del poder naval nacional, contribuye al cumplimiento de la misión constitucional asignada a las Fuerzas Armadas de Honduras. Su responsabilidad es proteger y defender tanto el espacio marítimo, fluvial, lacustre como el territorio insular hondureño. Debe mantener el control sobre las costas y las fronteras marítimas de la nación preservando los recursos del mar en las aguas territoriales, zona contigua, zona económica exclusiva y plataforma continental.
Debido a lo anterior, las unidades navales deben estar equipadas con la logística que facilite el cumplimiento de la misión constitucionalmente asignada. De esta manera, además de la defensa de la soberanía nacional serán garantes del cumplimiento de tareas, apoyo a los entes de seguridad del Estado hondureño.
La Fuerza Naval de Honduras es responsable de obstaculizar las actividades del crimen organizado, la inmigración ilegal y el tráfico de armas, en sus respectivas áreas de responsabilidad. Debe garantizar la seguridad de los intereses marítimos, como ser la navegación y de las actividades marítimas (pesca, turismo, explotación petrolera), además de participar en acciones de búsqueda y rescate de víctimas de naufragios, y a desastres de origen natural ocurridos en las zonas aledañas a las costas hondureñas, así como en el resto del espacio marítimo nacional.
Al desarrollar las capacidades de la Fuerza Naval de Honduras que el Estado tenga a bien considerar, generarán las garantías de seguridad física a los inversionistas en el proyecto del megapuerto y demás crecimiento económico que conlleva su desarrollo, principalmente la seguridad al tráfico marítimo que se considera navegue en las aguas jurisdiccionales hondureñas.
Se contará con la oportunidad de mejorar otras áreas de protección que operan en el Océano Pacífico, como ser la pesca artesanal, la protección de los ecosistemas marinos y la lucha contra el crimen organizado que cada día va creciendo en la zona.
Esto permitirá desarrollar nuevos diseños de apoyo interinstitucional con instituciones como la Policía Nacional, la Empresa Nacional Portuaria, la Marina Mercante y las alcaldías municipales respectivas de la zona sur del país. También se generará un modelo de modernización de la Fuerza Naval de Honduras que permita que los niveles de listeza y apresto operacional, vayan mejorando e incidan en los sistemas de seguridad y defensa nacional.
La Fuerza Naval Honduras como garante de la seguridad física de la vida de los ciudadanos y de los bienes nacionales y personales de la población hondureña, ya cuenta con una capacidad instalada en tierra y a flote para cubrir los espacios marítimos, lacustres y fluviales. Pero se requiere sea mejorado y actualizado conforme se vaya dando el crecimiento de los diferentes proyectos de desarrollo gubernamentales y privados, planificados para dicha región del país y se pueda brindar una mejor protección a los altos intereses marítimos del Estado de Honduras en el Océano Pacífico.