Una joven aspirante a la profesión de educación física fue ultimada a disparos por un desconocido que atentó contra su vida en el sector “A”, de la colonia Los Pinos, zona oriental de Tegucigalpa.
Se trata de Gracia María Medina Bonilla, de 30 años, residente del sector antes mencionado y que era estudiante de la carrera de educación física en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
El escueto informe policial indica que, la noche del lunes, la joven estaba en su vivienda, lista para irse a descansar.
Supuestamente a esa misma hora a la casa llegó un hombre, quien tras tocar a la puerta preguntó a la fémina si ayer iban a impartir clases en la máxima casa pública de estudios superiores.
Cuando Medina Bonilla se disponía a contestar la interrogante, el sujeto sacó una pistola y comenzó a disparar, sin piedad alguna contra ella, al punto de dejarla mortalmente herida.
El pistolero, creyendo que había ultimado a la universitaria, procedió a escapar del sector con rumbo desconocido.
Por su parte, familiares de la muchacha al enterarse que seguía con vida procedieron a trasladarla de emergencia al Hospital Escuela Universitario (HEU), donde lamentablemente falleció a consecuencia de las heridas de bala sufridas.
El cuerpo de la joven fue trasladado desde el centro asistencial a la morgue de la Dirección General de Medicina Forense (DGMF), del Ministerio Público (MP), donde fue reclamado por sus parientes.
En el predio forense, amigos, parientes y conocidos, sumamente consternados, dijeron desconocer las causas de la violenta muerte.
Entre sollozos y tristes recuerdos, los familiares indicaron que la muchacha solo se dedicaba a sus estudios y a entrenar a unos niños de la colonia Los Pinos, en la rama deportiva de fútbol.
De manera extraoficial ayer se manejaba que la joven había participado activamente de las manifestaciones en compañía de otros universitarios.