Pese a que los conflictivos PCM fueron derogados y publicados en el diario La Gaceta, la mayoría de centros educativos de la capital ayer continuaron con las puertas cerradas.
En esta ocasión, los establecimientos de enseñanza se encuentran tomados por padres de familia que no permiten a los docentes ingresar para reanudar las clases, según ellos hasta que los dirigentes magisteriales de la Plataforma de Lucha los autoricen.
Asimismo, han colocado candados, banderas y cartelones donde anuncian que no hay clases hasta que se eliminen los PCM y que no se privatice la educación pública.
Se trata de hombres, mujeres y alumnos que se confrontan con otros padres de familia, docentes y autoridades de la Secretaría de Educación al momento que llegan a restablecer la operatividad de esos establecimientos.
Las autoridades de la Dirección Departamental de Francisco Morazán, ya han realizado las supervisiones donde han contactado que, en la mayoría de centros, son los padres quienes no permiten el acceso de los docentes.
Asimismo, identificaron que, aunque los maestros ingresen, no hay alumnos, porque sus padres no los envían, por temor a que se vean en riesgos con las protestas.
La Secretaría de Educación estima que ya son hasta 30 días de clases los que se han perdido, algunos menos que otros, pero buscarán la forma de reponer el tiempo perdido.