Informe de FNAMP: Preocupa participación de niñas como brazo armado de mareros

Debido a las constantes capturas de cabecillas y “homies” (miembros) de “maras”, las mujeres o “jainas” de pandillas, han ido evolucionando su participación en crímenes y otros delitos ejecutados por dichas estructuras criminales, al grado que de un 100 por ciento de los detenidos, las féminas representan un 12 por ciento de participación, entre niñas, adolescentes, mujeres y adultas mayores.

Según trabajos investigativos de la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas (FNAMP), en el presente año han sido capturados 794 mujeres, entre las que destacan menores de edad.

La cifra ha alertado a la unidad especializada antipandillas, porque eso refleja que la participación de mujeres ha ido en aumento.

En el actual semestre, 99 mujeres, entre ellas niñas, han sido capturadas por distintos delitos.

Entre ellos destaca almacenamiento de armas, robo de vehículos, robo a mano armada, asociaciones ilícitas, distribución de drogas, homicidios, posesión ilegal de armas y extorsiones a transportistas y toda clase de comerciantes.

Su evolución ha sido tal que, en las estructuras criminales, como ser la pandilla 18 y “MS-13”, la mujer ha alcanzado rangos criminales de ser la simple mujer de un pandillero o “Jaina” a miembro activo de las “maras”, conocidas en el mundo criminal como “Jundras”, considerada, una jefe de otros “mareros”.

Según datos recabados por la Unidad Antimaras, durante los últimos años por el combate frontal a las “maras” y la captura de sus integrantes, las estructuras criminales se han visto en la necesidad de permitir mayor participación de las pandilleras.

Según el último reporte semestral dado por la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas (FNAMP), un 12 por ciento de los detenidos son féminas.

DE MENSAJERAS A “GATILLERAS”

De acuerdo a informaciones, anteriormente, las féminas sólo eran usadas para vender drogas y servir de “mensajeras”.

Ahora una fémina involucrada con pandillas, tienen la facultad o nivel de maldad de ejecutar homicidios simples o múltiples, convirtiéndose en mortales “gatilleras”.

En poder de FNAMP hay varias evidencias, como ser cartas o “wuilas”, donde se deja entrever que determinada “Jaina” debe ejecutar asesinatos.

El coraje de las «Jainas» supera al de los hombres, por lo que ahora son el brazo armado más efectivo que tienen las maras para sus actividades ilícitas, máxime cuando son niñas, pues el trato de la justicia es diferente.

Igualmente, la FNAMP tiene en su poder audios o WhatsApp, donde se escucha las voces de algunas mujeres ordenando acciones criminales a otros miembros de pandillas.

Además, se ha identificado, mediante videos caseros y de seguridad, cuando féminas ejecutan homicidios, dentro de viviendas y de autobuses, negocios o en plena vía pública.

Por lo general las “Jainas” se ven involucradas a las “maras” cuando se hacen acompañar sentimentalmente de pandilleros y por el entorno familiar se van metiendo a las acciones de esas estructuras criminales.

Pero en los últimos años se ha detectado que la mayoría de personas del sexo opuesto se meten a las “maras” por voluntad propia, desde los 12 años, por ejemplo.

Primero las féminas sirven como mensajeras o recolectoras de cobros de la “renta”.

Mediante van avanzando en edad y dentro de la pandilla, van adquiriendo más prestigio dentro de la mara, al grado de ser asignadas para dar “luz verde” o muerte a otras personas o rivales de la “mara”.

Constantemente son capturadas mujeres ligadas a pandillas tratando de ingresar drogas, armas y otros artefactos a centros carcelarios, dentro de sus partes intimas.

“BRINCADAS” COMO “JOMIES”

Hay casos, donde las féminas por su frialdad para matar o cometer crímenes, son “brincadas” o metidas al “barrio” como “Jundras”, o jefas de pandilla.

En tal sentido, tiempo atrás a quedado el papel de las féminas, quienes solo se dedicaban a “jalar” mensajes o ”wuilas” de las cárceles o en los barrios.

Por tal razón, los agentes de la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas (FNAMP), mediante este fenómeno de la participación de mujeres en el involucramiento de actividades ilícitas, han estado capacitándose constantemente.

Además, durante las operaciones de “caza” a antisociales, los agentes siempre andan acompañados de efectivos mujeres, para poder revisar y registrar las féminas involucradas en pandillas.

Asimismo, se ha identificado que las féminas, ahora además de solo tener relaciones sexuales con demás antisociales, tienen mayor participación dentro del “barrio” al grado de matar a otras personas ajenas a las “maras” o rivales de otras pandillas.

De igual manera en anteriores ocasiones se ha logrado captar imágenes o videos de “Jainas» y «Jundras”, ejecutando a personas que se han negado a pagar las extorsiones que exigen dichas estructuras criminales.

Durante los últimos años las fuerzas de seguridad y el orden han logrado detectar que dentro de estructuras criminales tiene mayor participación en delitos personas del sexo femenino.

VIDEOS DE ASESINATOS POR “JUNDRAS”

Para el caso el 18 de abril de 2016, en La Ceiba, Atlántida, aproximadamente a las 5:30 de la mañana Ana Chanelly Córdova Bonilla, alias “La China”, fue filmada en el preciso momento que ejecutaba a un conductor de una unidad de transporte interurbano de la empresa “Cristina” y que era conducida por la víctima con destino a Tegucigalpa.

Una vez que el autobús partió de la terminal, “La China” se levantó de su asiento y se acercó al conductor de la unidad y con un arma corta, calibre 9 milímetros, le infirió varios disparos, causándosele la muerte al instante, luego del hecho criminal se lanzó por una de las ventanas del bus y huyó.

Tras cometer el crimen, a Córdova Bonilla la esperaba otra persona a bordo de una motocicleta, con quien huyó de la escena del crimen.

En este contexto las autoridades de seguridad han logrado capturar a varias mujeres, cuando realizan extorsiones a comerciantes, personas comunes y trabajadores del transporte público.

O también son constantes las capturas de personas del sexo femenino cuando intentan ingresar en sus partes íntimas drogas, armas y dinero mal habido a las cárceles hondureñas.

Por ese tipo de casos las fuerzas y dependencias policiales han estado constantemente capacitándose para lograr identificar las nuevas modalidades criminales ejecutadas por mujeres vinculadas a pandillas y otro tipo de estructuras criminales.

De «Jaina» a «Jundra»
Ana Córdova

Francisco Morazán. En un trabajo conjunto entre la Fiscalía Regional del Litoral Atlántico y la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV) se logró la pena de 20 años de reclusión en contra de Ana Chanelly Córdova Bonilla, alias “La China”, por el delito de asesinato en perjuicio del operador del transporte Juan Manuel Gómez Vindel.

El fallo de culpabilidad en esta causa se dictó el 10 de abril del 2018 por parte de la Sala II del Tribunal de Sentencia con Jurisdicción Nacional por Unanimidad de Votos.

Salieron adelante de la legislación
Buscarán hacer conciencia en las mujeres, para que no se aprovechen de ellas.

La directora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), Migdonia Ayestas, indica que ese organismo registra un caso de sicariato femenino y más recientemente dos mujeres que están encarceladas presuntamente por cometer un acto de sicariato en motocicleta.

A inicios de septiembre de 2013, la Policía capturó en El Progreso a una mujer que había sido filmada por una cámara de seguridad al momento que mató a un guardia de seguridad en una farmacia. El hecho ocurrió tras un atracó.

A finales de noviembre de 2013, otra sicaria asesino a un taxista en la colonia Valle de Sula 2 en San Pedro Sula. La víctima fue Fredy Contreras de 54 años.

“Esa es una preocupación porque igual la mano y el arma juntas, no importa el sexo, hombre o mujer, sino más bien el hecho de no vincularse en estas actividades delictivas especialmente las mujeres porque esas mujeres generalmente tienen familias o son jóvenes que sus padres deberían de enseñarles valores y eso es lo que no estamos viendo en este momento”.

Hay que hacer investigaciones de toda la evolución del crimen. “Creo que hay ahora una gran cantidad de muerte de mujeres, probablemente algunas víctimas, otras como victimarias, y tiene que investigarse más para saber de este involucramiento y las consecuencias.

“Cuando los sicariatos, las muertes violentas por encargo, se estaban presentando para que en moto fueran a dar muerte a una persona y el Estado hace una legislación especial para que dos personas del sexo masculino no anden en motocicleta, entonces lo lógico era esperar que el crimen organizado, la delincuencia, pudiese establecer y preparar a mujeres y ahí hay que tener cuidado porque precisamente, necesitamos que las mujeres tengan la plena conciencia de que no se aprovechen de ellas, que no se vinculen porque luego es más difícil que puedan salir y revertir ese fenómeno”, señaló Ayestas.