Una “lluvia” de piedras y “nubes” de gas lacrimógeno dejaron un ambiente de tensión en la capital, ayer, por segundo día consecutivo, debido a las manifestaciones del gremio médico y educativo que exigen al gobierno la derogación de decretos de emergencia, que a su criterio, privatizan ambos sectores.
Ante el anuncio de un paro nacional, los capitalinos esperaban que se repitieran los hechos violentos del día anterior, en el aeropuerto internacional de Toncontín. Sin embargo, las protestas de ayer tuvieron otro escenario: otras calles y bulevares de la ciudad, la embajada de Estados Unidos y hasta el edificio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Un grupo de manifestantes, conformado por el sector de educación, padres de familia y estudiantes, esta vez se citó a las 7:00 de la mañana frente al Instituto España Jesús Milla Selva, en la colonia Kennedy, en Tegucigalpa. Desde este punto partieron rumbo al bulevar Centroamérica.
En tanto, a la altura del Instituto de Previsión del Magisterio (Inprema), los trabajadores de la salud se disponían a encontrarse con los del gremio magisterial, para marchar en una sola protesta hasta el edificio del Comisionado Nacional de Derechos Humanos (Conadeh).

ENFRENTAMIENTO CALLEJERO
Hasta ese momento, la manifestación era pacífica. Pero una cuadra antes de llegar al centro comercial Miraflores, un “muro” humano de antimotines de la Policía Nacional les impidieron avanzar, para evitar daños a su paso.
En ese momento comenzó la confrontación entre un grupo de jóvenes encapuchados que encabezaba la protesta del sector educativo, con la Policía. Los jóvenes con el rostro cubierto con pasamontañas y pañoletas empezaron a lanzar piedras contra los agentes, quienes a su vez tiraban bombas lacrimógenas para dispersarlos.
Afectados por el humo, los manifestantes se dividieron al caminar en diferentes direcciones, avanzando por el bulevar Fuerzas Armadas, frente al Centro de Rehabilitación Teletón. Al filo de las 12:00 del mediodía, los trabajadores se volvieron a reagrupar, ya en las oficinas del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), en el bulevar Suyapa.

Luego de ser atendidos por el ombudsman, Roberto Herrera Cáceres, los manifestantes salieron por el bulevar Suyapa, con dirección al Alto Comisionado de los Derechos Humanos, en el sector del bulevar Morazán. Un grupo se desplazó por el bulevar Juan Pablo II y otro por el bulevar Suyapa.
Uno de los grupos causó daños a su paso, ya que los encapuchados quemaron llantas y le prendieron fuego a una de las casetas del Trans-450, frente a Torre Metrópolis. La Policía Nacional detuvo a dos sospechosos de estos hechos. Sin embargo, la masa continuó su caminata hasta llegar a Plantas Tropicales, en el barrio Morazán, en Tegucigalpa. Luego se dirigieron hacia la embajada de Estados Unidos para quemar llantas y dañar parte de la infraestructura de la sede diplomática.
Después de lograr su objetivo, los manifestantes se trasladaron al bulevar Morazán, donde también quemaron llantas y dañaron la propiedad privada, rompiendo vidrios de centros comerciales y de vehículos a pedradas.
La presencia de los agentes del orden, al filo de las 2:00 de la tarde, logró ahuyentar a los protagonistas de los actos vandálicos.
| ANUNCIA PLATAFORMA Manifestaciones continúan el fin de semana |
| Luego de concluir con 48 horas de paro nacional, la Plataforma de Lucha para la Defensa de la Educación y la Salud, anunció ayer que las protestas continuarán este fin de semana.
Lo anterior fue manifestado por sus principales coordinadores, la presidenta del Colegio Médico de Honduras (CMH), Suyapa Figueroa; y el presidente del Colegio de Pedagogos de Honduras (Colpedagogosh), Edwin Hernández. Hernández manifestó que “las acciones de protesta continúan, porque la lucha no tiene tregua; nosotros no estamos pensando en el fin de semana, porque tenemos un compromiso con el pueblo y la lucha continúa este fin de semana”, afirmó. Indicó que los maestros y maestras de todo el país tienen una misión de “no soltar la lucha a nivel nacional, mientras no se deroguen esos decretos”. “Aquí no estamos pensando en promesas del gobierno, lo que queremos es que esos decretos sean derogados de manera inmediata y que no nos vengan con mentiras”, señaló. De su lado, Figueroa indicó que “la lucha apenas comienza, porque no vemos voluntad real de este gobierno que quiere burlarse de la inteligencia del pueblo hondureño”. “Tenemos claro que las luchas no son de dos días, sino permanentes hasta lograr el beneficio de un pueblo con mala calidad en los servicios de salud y de educación, por eso vamos a convocar a que se continúe con esta lucha que es del pueblo hondureño”. |





