El animé japonés (Video)

José María Leiva Leiva

En nuestro medio no es fácil ver producciones cinematográficas japonesas, y menos cuando se trata de películas animadas que constituyen todo un baluarte “en lo referente a innovación, riesgo y temática. Sin duda, el animé ha roto barreras sobre el concepto que se ha tenido en Occidente de lo que significa crear animación. Más allá de géneros, estilos y formatos, el anime ha logrado convertirse en todo un símbolo cultural de su país. https://www.ecartelera.com/

Destacan aquí grandes directores como Hayao Miyazaki, Katsuhiro Otomo, Hideaki Anno, Isao Takahata, Satoshi Kon o Mamoru Oshii, o bien algunas cintas emblemáticas como “La tumba de las luciérnagas” (1988), “Ghost in the Shell” (1995), “La princesa Mononoke” (1998), “El viaje de Chihiro” (2001) o “Paprika, detective de los sueños” (2004). Los esfuerzos entonces por visionar este tipo de filmes pasa por satisfacciones estrictamente personales.

Tal fue lo que me ocurrió recientemente con “Your Name”, una mezcla de romance y drama fantástico “bajo el paraguas de un amenazante cometa que se acerca a la tierra y con el sintoísmo como sustrato de la historia”, dirigido por Makoto Shinkai (Creador de “El jardín de las palabras”, “Viaje a Agartha” y “5 centímetros por segundo”), y “A Silent Voice”, dirigida por Naoko Yamada (“K-On!: La película”, “Tamako Love Story”).

El primero, como bien lo definiera la crítica, es un “fastuoso relato entre realista y fantástico, repleto de códigos adolescente-románticos”. Quim Casas, en Diario El Periódico. O este otro, “un film tan rotundamente hermoso, brillantemente construido desde la narrativa y lo audiovisual”. Pablo González Taboada: Cinemanía. Su argumento gira entorno a una pareja de adolescentes, Taki un joven estudiante de bachillerato radicado en Tokio, y Mitsuha, una chica que vive en el pueblo ficticio de Itomori, situado entre las montañas del valle de Hida, quienes un día descubrirán durante el sueño, que sus cuerpos se intercambian, y comienzan a comunicarse por medio de notas. “A medida que consiguen superar torpemente un reto tras otro, se va creando entre los dos un vínculo que poco a poco se convierte en algo más romántico”. (Filmaffinity).

Por su parte, “A Silent Voice”, está basada en el manga escrito y dibujado por Yoshitoki Ōima, adaptado al cine por el estudio Kyoto Animation, que tiene como eje central el tema del bullying y la discapacidad. La historia gira en torno a Shôko Nishimiya, una estudiante de primaria que es sordo muda y que por ello comienza a sentir el acoso y el maltrato físico y psicológico de sus nuevos compañeros de escuela. Uno de los principales responsables es Ishida Shôya quien años después, busca la redención de su trato inhumano.

Pues se ha ido generando en él un sentimiento de culpa y un odio devorador que incluso le hace intentar quitarse la vida en más de una ocasión, además de sentirse incapaz de relacionarse con los demás compañeros, todos marcados, según les ve, con una especie de cruz en sus rostros, razón por la cual, él siempre camina mirando al suelo. Este sentimiento de culpa, lo lleva a aprender el lenguaje de los signos para intentar enmendar sus errores del pasado y así poder acercarse a Nishimiya, que al comienzo le ve con desconfianza, y luego con lástima y hasta con afecto.

En este camino de redención, se unen otros personajes que habían ido también a la misma clase de Nishimiya en primaria, y entre todos acaba forjándose una amistad, excepto una joven que sigue sin soportarla puramente por envidia. Con esta premisa, Naoko Yamada “traza un auténtico drama de madurez, una historia sobre un grupo de adolescentes que aprenden a vivir consigo mismos, a perdonarse, que se esfuerzan por ser mejores con los demás, que aprecian la amistad que les une y que deciden seguir descubriendo el mundo juntos”. Juan Luis Caviaro (www.espinof.com).

“La película es rica en hallazgos visuales: esa manera de rodar de forma fragmentada los encuentros entre la adolescente sorda que sufrirá el acoso y el joven que los inflige y luego arrepentido, para explicar la relación dañada que comparten y su incapacidad para comunicarse…es una historia de expiación y redención sobre lo complicado que es encontrar la paz interior y tu lugar en el mundo. “A Silent Voice”, nos viene a decir que no es fácil encontrar esas dos cosas, pero que al final, con trabajo, se acaban consiguiendo” asegura Xavi Sánchez Pons, en http://www.sensacine.com

En el sitio http://cineparados.com, leemos: “Creo que es un momento claro para que la directora nos muestre en esta magnífica historia que no todo el mundo es malo o es bueno. Que el que es acosador, puede acabar convirtiéndose en acosado y viceversa. Que todos en esta vida, cometemos errores y que en algún momento de nuestra vida podemos enmendarlos”. «Tan dolorosa como emocionante. Es capaz de hablar de temas muy complejos sin renunciar a la controversia que puedan suscitar. Y lo más importante, abre nuevos caminos para el animé, se aleja de los convencionalismos y afronta nuevos retos sin por ello dejar de ser apto para todo tipo de audiencias», dice Beatriz Martínez: Diario El País.

Y una última reflexión: «Impresionante en su manera de tomar un incidente aislado y mostrar cómo puede dañar tanto a las víctimas como a los autores, Yamada sobresale a la hora de reflejar el mundo interior de los dos protagonistas». Jordan Mintzer: The Hollywood Reporter.