El negocio de los partidos de maletín o la movida perfecta

Por Ernesto Paz Aguilar

La formación de partidos políticos de maletín se ha convertido en un negocio lucrativo y en una movida perfecta, porque aunque sus organizadores pierdan las elecciones, que es lo más seguro, ellos siempre ganan.

Solo así se explica la frenética carrera por inscribir diez partidos y, si califican a criterio del finado Tribunal Supremo Electoral (TSE), serían veintitrés en la próxima contienda. Nunca en la historia de Honduras se había producido tal fenómeno.

¿Qué conscuencias produciría la inscripción de tales partidos en la próxima contienda electoral? El impacto se haría sentir en varios niveles, hoy nos referiremos a tres: Deuda politica, Mesas Electorales Receptoras (MER) y elección de los diputados al PARLACEN.

Expliquemos el problema punto por punto. Deuda política (Artículo 82 de la LEOP). “Es la contribución otorgada por el Estado a los partidos políticos que participan en las elecciones generales por cada voto válido (L. 39.39 en el 2017) que hayan obtenido en el nivel electivo más votado. Aquí viene el primera trampa: “Ningún partido político podrá recibir menos del 15% de la suma asignada al partido político ganador, salvo que este haya obtenido menos de 10,000 votos en su nivel más votado”. Hay que precisar que la reforma al artículo mencionado fue realizada el 22/4/2008 mediante el Decreto 35-2008, meses antes de las elecciones generales del 2009. El problema es que con 23 partidos políticos participantes dicha disposición es casi imposible de aplicar. Teóricamente, los partidos de maletín juntos obtendrían una deuda política superior a la del partido ganador. Insólito!!!

Las Mesas Electorales Receptoras (MER). Según el Artículo 24 “se integran por un miembro propietario y su respectivo suplente propuestos por cada uno de los partidos políticos”. Cada MER estaría integrada por 46 miembros (2 por cada partido político) en las 16,000 o más MER a instalarse, arrojando una cantidad de delegados de mesa cercana a las 736,000 personas. El problema del tráfico de credenciales se agravaría y se repitirían los escandalosos fraudes de 2013 y 2017. Recordemos que los denominados partidos de maletín acreditaron en las MER a 36,000 representantes cada uno, pero en el escrutinio general todos juntos únicamente alcanzaron 29,187 votos en el nivel presidencial y que representó el 0.89% de los votos válidos. Queda claro, que los miembros acreditados por los partidos de maletín, no pertenecían al partido que representaban ni ejercieron el sufragio a su favor (unos 216,000 votos), sino que que votaron por el partido de gobierno, previo compraventa de las credenciales. La jugada era controlar de manera absoluta las MER porque las decisiones en esa instancia se toman por mayoría.

La elección de los diputados al Parlamento Centroamericano. (Artículo 125 inciso 3). Para la integración de la planilla de candidatos a diputados y sus respectivos suplentes se tomará como base la votación obtenida a nivel electivo presidencial… Aquí viene la segunda trampa, contenida en el Decreto 185-2007 de 20/12/2007: “En todo caso, cada partido político tendrá derecho a un diputado propietario y su respectivo suplente como mínimo”. Quien hace la ley hace la trampa.

Para obtener una curul en el PARLACEN lo único que se necesita es participar en las elecciones generales, no importando el número de votos obtenidos. Recapitulando a cada uno de los diez partidos políticos participantes le corresponde una diputación y, entonces, solo quedan en juego diez diputaciones. Este sistema evidentemente injusto produce desigualdades intolerables. Por ejemplo, al Partido Liberal que obtuvo 484,187 votos a nivel presidencial le asignaron únicamente un diputado; igual que al partido VAMOS, que únicamente obtuvo 3,003 votos. Es realmente insólito!!!

Parte del negocio de organizar un partido de maletín está en obtener una diputación gratis en el PARLACEN, reservada para el dueño del partido o sus familiares. De manera que “si enchutas ganas y si no enchutas también”. El salario de un diputado en el PARLACEN es de 4,658.00 dólares durante 5 años libres de polvo y paja. Sin duda, es un negocio redondo.

El sistema de alerta temprana no funciona en la democracia hondureña, lo cual es una vergüenza. El peligro que se corre por no elegir a los nuevos miembros de los órganos electorales, es que el finado TSE puede inscribir los diez partidos que pujan por su inscripción, en un abrir y cerrar de ojos, con el propósito de crear la tormenta perfecta en la próxima contienda electoral. Así las cosas, la movida perfecta se puede convertir en la tormenta perfecta.