La convocatoria de la Plataforma en Defensa de la Salud y la Educación aglomeró ayer a cientos de manifestantes a nivel nacional, quienes obstaculizaron el paso de vehículos en las carreteras y obligaron a la suspensión de vuelos en el aeropuerto Toncontín, en Comayagüela.
Una vez más, los gremios médico y magisterial exigieron al gobierno la derogación de los decretos de emergencia del sector salud y educación.
Miembros del Colegio Médico de Honduras (CMH), acompañados por maestros y estudiantes, se reunieron en la sede del ente gremial, en el bulevar Kuwait, donde quemaron llantas y pólvora de alto poder explosivo.
Al grupo se unieron padres de familia, alumnos, organizaciones campesinas y otros sectores, quienes protagonizaron una larga jornada de manifestaciones que terminaron con actos vandálicos.
Los protestantes recorrieron parte del bulevar Fuerzas Armadas, hasta el bulevar Comunidad Económica Europea, frente al aeropuerto Toncontín.

ZOZOBRA EN AEROPUERTO
El pánico y la zozobra se apoderó de los pasajeros y empleados de los restaurantes de comidas rápidas del sector, donde encapuchados causaron destrozos.
La situación provocó que la Policía Nacional comenzara los desalojos utilizando gas lacrimógeno y tanquetas, mismas que fueron repelidas con piedras por parte de los manifestantes.
Producto de los enfrentamientos entre agentes antimotines y jóvenes con el rostro cubierto, varios comercios aledaños al aeropuerto lograron cerrar sus puertas a tiempo, sin embargo, algunos locales de comidas rápidas quedaron con los ventanales quebrados y las paredes rayadas.
Los encapuchados también destruyeron aceras al golpearlas con barras de hierro y martillos, para luego utilizar los pedazos de concreto como piedras.
Posteriormente, los manifestantes recorrieron el anillo periférico, hasta llegar a la colonia Altos de Toncontín, donde incendiaron una patrulla de la Policía Nacional.

Ante el enfrentamiento con los agentes policiales, gran parte del gremio médico prefirió alejarse del resto del grupo y continuó con su movilización por el anillo periférico.
En Altos de Toncontín, maestros y estudiantes, a su paso, dejaron barricadas y destruyeron varios rótulos en el anillo periférico, hasta llegar a la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), donde alumnos de educación media los esperaban, desatando un segundo enfrentamiento con las fuerzas del orden.
A lo largo de 18 kilómetros, la manifestación dejó destrozos y quemas, causando pérdidas considerables a la economía formal e informal.

CARRETERAS TOMADAS
Las medidas de presión se hicieron en todo el país, obstaculizando la circulación del transporte terrestre. Algunos buses se mantuvieron varados por varias horas en las principales carreteras del país.
De manera preliminar se reportaron varias personas heridas de bala en las manifestaciones a nivel nacional, entre ellas, un joven que resultó con una lesión en su tobillo, durante protestas en el departamento de Colón.
De igual manera, en la movilización que se realizaba en Opalaca, Intibucá, el docente Carlos Alfredo Gonzales (30) recibió un impacto de bala y fue trasladado hasta un centro hospitalario.
Por otra parte, San Pedro Sula fue una de las ciudades donde las consignas se escucharon por varias horas en las principales calles y bulevares. Los manifestantes exigían la derogación de los decretos de emergencia del sector salud y educación.

Un camión cisterna fue incendiado durante la protesta dirigida por el gremio magisterial y salud, en el sector de Dos Caminos, en Villanueva, Cortés, zona norte de Honduras.
Trascendió que la pesada unidad fue interceptada en el lugar por un grupo de manifestantes que bajó al conductor y después le prendió fuego al vehículo.
En la ciudad de Choluteca las manifestaciones se extendieron en los cuatro puntos cardinales, sin embargo, maestros y médicos fueron desalojados por antimotines.
Varios periodistas y defensores de derechos humanos fueron agredidos y perdieron su equipo de trabajo.

FORMAN “COLA” DE RASTRAS
En la ciudad de El Paraíso se concentraron diferentes grupos de médicos y maestros de Morocelí, Teupasenti, y de Danlí, quienes se tomaron la carretera Panamericana por varias horas, impidiendo el paso de rastras que transportaban productos.
Los profesionales de la educación encabezaron tomas de carreteras en el interior del país, cerraron vías, quemaron llantas y se enfrentaron con agentes de la Policía. El uso del gas lacrimógeno fue el denominador común en el paro nacional.

Nutridas movilizaciones se apreciaron en las ciudades de Siguatepeque, El Progreso, Villanueva, Choluteca, Tocoa, San Pedro Sula, La Ceiba, Danlí, La Lima y Trujillo, en este último se reportaron dos personas heridas de bala.
En la carretera a Olancho, a la altura del desvío al municipio de Orica, kilómetro 80, maestros denunciaron haber sido agredidos verbal y físicamente por el exalcalde, José Ángel Hernández.
Según expresaron manifestantes, Hernández y su hijo desenfundaron sus armas apuntando a los maestros que mantenían tomada la carretera que conduce a Tegucigalpa.
| A TRAVÉS DE COMUNICADO CMH pide respetar propiedad privada |
| El Colegio Médico de Honduras (CMH), emitió un comunicado donde aclara que las manifestaciones son pacíficas y que los representantes de los medios de comunicación hablada, escrita, televisiva o alternativa deben ser respetados en su labor de informar.
El ente gremial también hizo un llamado a respetar la propiedad pública y privada, evitando usar capuchas para identificar a las personas infiltradas. Además, el CMH solicitó no usar emblemas, símbolos o consignas de ningún partido político y advirtió que los representantes del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) y de organizaciones no gubernamentales de derechos humanos, deben ser respetados en su labor de monitoreo. |
| DATOS |
| En la ciudad de Danlí, departamento de El Paraíso, las marchas se realizaron de una manera pacífica, sin desalojos, pues galenos y docentes se movilizaron únicamente levantado sus pancartas, gritando sus consignas, pero sin obstruir la circulación de automóviles. |