Por José María Díaz Castellanos
Catedrático de Derecho UNAH
Coronada la Reina Isabel I de Castilla en 1474, Torquemada fue nombrado uno de los tres confesores personales que atendían las necesidades espirituales de los reyes católicos.
El 1 de noviembre de 1478 el papa Sixto IV promulgó la bula por la cual quedaba constituida la inquisición para la Corona de Castilla.
Las primeras víctimas, según la historia, fue el 6 de febrero de 1481 donde fueron quemados vivos seis detenidos acusados de “judeoconversos”.
Por su crueldad, forma parte de la leyenda negra de la inquisición española (Wikipedia). El cronista coetáneo Sebastián de Olmedo lo describió como: “El martillo de los herejes, el relámpago de España, el protector de su país, el honor de su orden”.
Para evitar la propagación de las herejías, Torquemada, al igual que se hacía en toda Europa, promovió la quema de la literatura no católica, en particular, bibliotecas judías y árabes.
Juan Antonio Llorente, primer historiador del santo oficio, asegura que durante su mandato fueron quemadas más de diez mil personas y un número superior a otras cien mil sufrieron penas infamantes.
Todavía para el Día de la Cruz, el tres de mayo, lamentábamos que varios incendiaros le daban fuego a La Tigra.
Se anunciaba que el 91% de los incendios forestales en Honduras son provocados intencionalmente. En dos meses y ocho días de 2019 se registraron 162 incendios forestales que sumaban hasta el 8 de marzo, 5,407 hectáreas, es decir 7,922 veces el tamaño del estadio nacional Tiburcio Carías Andino.
Este diálogo de Honduras no da resultados. Todos colaboran, pero las partes no se ponen de acuerdo. Y quiénes son las partes? Por un lado el gobierno, por otro, al principio Nasralla y Mel, luego Nasralla, Mel y Luis Zelaya, hoy ni siquiera nosotros que vivimos en Honduras sabemos quiénes se van y quiénes se quedan.
Las Naciones Unidas colaboraron y dio como resultado un documento que se llama Decreto Ejecutivo 010-2018 del 9 de agosto del 2018, donde el gobierno de la República reconoce el diálogo político con la facilitación técnica de las Naciones Unidas (Diario Oficial La Gaceta del 9 de agosto del 2018). Declaro que apenas veo los que dicen estar en el diálogo cambio de canal porque siento que pierdo mi tiempo. A pesar que dicen fuera JOH, ninguno ha hecho un planteamiento en defensa de la Constitución de la República. Hasta el momento se han calmado los ánimos cuando se nombran interventores en el RNP o las reformas políticas electorales. Algo parecido me sucede cuando oigo al presidente Nicolás Maduro, cuando saca de su bolsillo un librito que le llama Constitución, la cual aplica a su antojo. No creo que Venezuela sea un ejemplo de derechos y garantías constitucionales.
La protesta es un derecho constitucional (Artículo 79) y otra, la quema de los negocios. La reelección ha pasado a un segundo plano porque uno de los líderes le interesaba más ser reconocido como presidente de la República.
Diario LA TRIBUNA del 2 de diciembre del 2017 hizo un resumen de los daños: Saqueos en gasolineras del bulevar Suyapa, quema de las casetas del transmetro, quema de las casetas de peaje en San Pedro Sula, quema de las ambulancias de Choluteca, incendio de la alcaldía y caseta de Siguatepeque, quema de vehículos, quema de una bodega cerca de la plaza Cuba, quema de las casetas salida a la Lima, quema de la posta policial del municipio de Las Vegas en el departamento de Santa Bárbara, destrucción del busto de Manuel Bonilla en el parque La Leona.
Los daños no solo son contra la propiedad privada, también se ve afectado el patrimonio nacional: El Palacio de Telecomunicaciones en el casco histórico, los dos edificios de la alcaldía municipal. El Cuerpo de Bomberos ya no se da abasto con tanto incendio. Se destruyen las torres eléctricas. A pesar que los delitos están tipificados en el Código Penal y los encapuchados son arrestados, los derechos humanos le llaman “presos políticos”.
Los templos que son patrimonio histórico son de la Iglesia Católica pero habiendo sido declarados monumentos nacionales, el patrimonio es de todos los hondureños. Los mormones tienen un bello templo que al pasar los años le daremos su verdadero valor histórico y arquitectónico.
Pero el colmo es haber quemado la Constitución de la República. Ese es el ejemplo que les damos a los niños? Ese niño quemará la Constitución dentro de 10 años. Eso no lo debemos permitir. Ya le dijimos a los jóvenes en la UNAH que hubo alguien que dijo que era una babosada, otro que dijo que la Constitución era para violarla y hoy los diputados de LIBRE: que la Constitución es para quemarla, eso no lo acepto. No a la quema de personas, libros, ni ideas.