LA CEIBA, Atlántida. En las redes sociales circula un testimonio desgarrador, que deja en evidencia la forma en que fue ultrajada sexualmente Alejandra, una adolescente ceibeña, que la pasada Semana Santa vivió la peor pesadilla de su vida. La joven es hija de la juez Flor Sosa y el abuso sexual lo vivió en una de las villas que funcionan en las inmediaciones de un complejo hotelero.
En el relato, una testigo expresa que “yo andaba en Palma con Alejandra y estábamos en el lobby y teníamos que ir a la villa de R, porque había que ir a traer algo y en eso llegó D.F. en su carro y dijo que nos podía llevar… El maje andaba súper marihuaneado, pero ocupábamos llegar y como es conocido, no había problema”.
La joven agrega que, “en lo que veníamos caminando, E le dijo que no hallaba qué hacer con A, porque allá está tirada y fijo se la están cogiendo, y yo dije: ¡¿cómo?!, ¡¿qué está pasando?! Y me bajo con A y abro la puerta de un cuarto y saca a tres majes de allí y la niña tirada, drogada como no tenés idea, esa niña no podía ni quedarse parada”.

NADIE LA AYUDÓ
“Maje, yo no sé… Diosito allí me dijo que teníamos que ayudarla y quedé viendo a mi mejor amiga y le dije: agarrémosla. Estaba lleno de hombres y mujeres y ninguna la pudo ayudar. Todos sabían lo que estaba pasando y solo llegué yo con A y literalmente solo actuamos nosotros y todo mundo se la peló…”.
“… nadie dio la cara; con A la agarramos, la sentamos, le dimos limón, agua y comida, la encerramos en un cuarto, yo cacheteé a CH, insulté a U. La violaron, la bañé, la encerré en ese cuarto con A, la niña estaba llena de sangre, era virgen”.
“A y yo nos pusimos a llorar. Creo que es la experiencia más fea que he tenido; el lunes me toca ir a testificar, ya hablé con los papás de ella, la mamá me llamó llorando dándome las gracias”.
Finalmente, la solidaria muchacha que auxilió a la víctima manifiesta que “es lo más feo que me ha tocado vivir. Esa niña es tan bonita, ni siquiera la conocía, pero como mujer no la podía dejar allí, insulté a medio mundo, casi le quiebro un vaso en la cabeza a CH, fue horrible…”.
| DATOS |
El Ministerio Público (MP), a través de su vocero, Selvin Fernández, dijo que siguen a la espera de la culminación de las investigaciones, ya que estas son complejas por la gran cantidad de personas que han sido involucradas. En el caso ya está participando la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) y recientemente se unieron a este equipo de trabajo la Fiscalía de la Niñez, junto a fiscales especiales de San Pedro Sula. |
| MADRE DE LA VÍCTIMA HEMOS AVANZADO EN ALGO |
Al inicio de esta pesadilla, la juez Flor Sosa, en su condición de madre de la agraviada “jovencita”, le había pedido a los medios de comunicación local que trataran de manejar con discreción el tema de la violación de su hija. Sin embargo, con el paso de los días comenzó a enfriarse el tema por parte de los organismos de investigación, por lo que decidió dar un paso al frente y dar la cara en canales con cobertura nacional.
Desde entonces se comenzaron a activar las voces de solidaridad en la causa y se han realizado diversos movimientos y marchas que tienen como objetivo exigir castigo para los individuos que ultrajaron sexualmente a Alejandra, el pasado sábado 20 de abril. “Hemos avanzado en algo con las investigaciones y esperamos que en las próximas horas se nos puedan dar respuestas”, dijo la juez. “No puedo ahondar en muchos detalles hasta los momentos, pero sí se han dado avances que esperamos sirvan para desenredar todo esto”, manifestó, al momento de entrar a reunión con la coordinadora de fiscales en La Ceiba. |
El Ministerio Público (MP), a través de su vocero, Selvin Fernández, dijo que siguen a la espera de la culminación de las investigaciones, ya que estas son complejas por la gran cantidad de personas que han sido involucradas. En el caso ya está participando la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) y recientemente se unieron a este equipo de trabajo la Fiscalía de la Niñez, junto a fiscales especiales de San Pedro Sula.
Al inicio de esta pesadilla, la juez Flor Sosa, en su condición de madre de la agraviada “jovencita”, le había pedido a los medios de comunicación local que trataran de manejar con discreción el tema de la violación de su hija. Sin embargo, con el paso de los días comenzó a enfriarse el tema por parte de los organismos de investigación, por lo que decidió dar un paso al frente y dar la cara en canales con cobertura nacional.