Nicaragua, es emblemático porque resume las escenas violentas desde el estallido social del 18 de abril de 2018, con cientos de muertos en protestas que iniciaron de forma pacífica y ningún funcionario procesado. El menor decidió repartir agua entre otros universitarios que protestaban contra Ortega, cuando recibió un disparo que, según los testigos, fue ejecutado por un francotirador de la Policía Nacional, y, aunque sobrevivió al impacto, murió porque no se le permitió ingresar a dos hospitales. El joven era un estudiante y atleta destacado de secundaria que soñaba con ganarse una beca para estudiar en la universidad. Asimismo, la Alianza recordó que hace un año la Policía Nacional inició un operativo de confiscación de víveres y medicinas que ciudadanos recolectaban en la Catedral de Managua para los diferentes recintos universitarios ocupados por estudiantes. También que luego de varias horas, los manifestantes derribaron el primer «Árbol de la vida», una de las estructuras metálicas consideradas símbolos gubernamentales que están colocadas en lugares estratégicos del país. La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia es la contraparte del Gobierno de Ortega en una mesa de negociación que culminó el 3 de abril pasado sin acuerdos en temas de justicia y democratización, aunque dejó la puerta abierta para seguir las conversaciones. Los delegados del Ejecutivo pidieron un tiempo para reflexionar sobre los puntos de verdad, justicia, reparación y no repetición, además de democratización y reformas electorales. Nicaragua atraviesa una grave crisis que ha dejado 325 muertos desde abril de 2018, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque algunos grupos elevan a 568 las víctimas mortales, mientras que el Ejecutivo solo reconoce 199 y denuncia un intento de golpe de Estado. EFE]]>
Rememoran tercer día de protestas en Nicaragua que dejó 21 muertos