– «Nunca quise lastimarlos» – David Turpin, que llevaba una camisa marrón y corbata morada, y Louise, que iba de negro, lloraban mientras escuchaban los testimonios cargados con referencias religiosas. La pareja fue arrestada en enero de 2018 luego que una de sus hijas, entonces con 17 años, lograra escapar de la «casa del horror», ubicada en Perris, al sureste de Los Ángeles, y llamara a la policía. Ambos podrán pedir libertad condicional en 25 años. A los padres se les acusó de tortura, confinamiento y abuso infantil a 12 de sus 13 hijos biológicos, a quienes golpearon y estrangularon, además de castigarlos encadenándolos a sus camas, mantenerlos desnutridos, permitirles una ducha al año y nunca llevarlos al médico o a un odontólogo. «Siento mucho todo lo que he hecho a mis niños, los amo mucho», dijo ella conteniendo las lágrimas en una declaración antes de escuchar su sentencia. «Solo quiero lo mejor para ellos, su felicidad es muy importante. Quiero que sepan lo especial que son y lo orgullosa que estoy de ellos». «Nunca quise lastimarlos», dijo él. «Rezo para que se mantengan unidos y se cuiden los unos a los otros dado que mamá y papá no podrán estar ahí». Los 13 hermanos, entre 3 y 30 años, están al cuidado de los servicios de protección de niños y adultos del condado. Tanto Jane Doe 4 como Joshua dijeron que estaban en la universidad, que vivían en un apartamento y podían moverse de manera independiente, y que disfrutaban su nueva libertad y de los amigos que habían hecho. El joven dijo que aprendió a montar bicicleta y que estudia ingeniería de programas. «He aprendido a hablar por mi, a nadar, a comer saludablemente, a manejar dinero», indicó.
Cadena perpetua para padres torturadores de "casa del horror" en EEUU