ESTO que sucede afuera –de lo cual aquí los boca abiertas del patio doméstico muy poco se enteran– tiene influencia sobre los mercados internos. Así que esas ilusiones de crecer al 7% no dejan de estar en los cuernos de la luna. “El Banco Mundial (BM) en su perspectiva económica global redujo su pronóstico de crecimiento mundial en 0.1 puntos porcentuales a 2.9% para este año debido a una caída en el comercio y el sector manufacturero, además de las guerras comerciales”. “Se prevé que el crecimiento económico mundial pasará de 3% revisado a la baja en 2018 a un 2.9% en 2019”. Y la vaina es que, con un crecimiento de apenas el 2.8%, tampoco vislumbra mejoría para el próximo año. “El banco mantuvo sin cambios el pronóstico de crecimiento para 2019 para las economías desarrolladas y para EE UU en 2% y 2.5%, respectivamente, mientras que la expansión para la zona euro se redujo en 0.1 puntos porcentuales a 1.6%”. Recortó sin embargo las perspectivas de crecimiento de EE UU para 2020 en 0.3 puntos porcentuales a 1.7%. El crecimiento chino se redujo en 0.1 puntos porcentuales a 6.2% para 2019 y se mantiene igual para 2020. Ahora veamos qué dicen las aves agoreras. “Las previsiones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) recogen, en forma de ajustes a la baja, el aumento de la incertidumbre en la economía global de los últimos meses”. “Factores como la escalada de tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, los problemas macroeconómicos de Argentina y Turquía o las distorsiones del mercado automovilístico en Alemania le llevan a concluir que la economía mundial crecerá en 2019 un 3.3% (dos décimas menos que lo que calculaba en enero), aunque en 2020 se recuperará hasta el 3.6% (manteniendo la previsión que había formulado hace tres meses)”. Para que el amable público se entere que cuando toca predecir tendencias que no sea lo inmediato, ni en eso se ponen de acuerdo los que supuestamente manejan mejor información de los mercados en todo el mundo. Sin embargo, dentro de sus conjeturas “esperan que en la segunda mitad de este año haya elementos en juego como los efectos de las políticas de estímulo que ya se están poniendo en marcha en China o una mejora en la situación de Argentina y Turquía que devuelvan al crecimiento a la senda ascendente”. El FMI rebaja también levemente la previsión de España para este año, una décima, y la deja por tanto en el 2.1%, y mantiene sin cambios la previsión de hace tres meses para 2020, en el 1.9%. En lo relativo a las otras economías fuertes de la Zona Euro: las previsiones de Alemania se rebajan un -0.5% para este año y un -0.2% para el que viene (se quedan así en el 0.8% y el 1.4%, respectivamente); las de Francia empeoran en dos décimas para cada uno de los dos años (la nueva previsión es de 1.3% para 2019 y 1.4% para 2020), y en el caso de Italia la bajada estimada en 2019 es de medio punto, hasta el 0.1%, mientras que se mantiene como hace tres meses la previsión de 2020, en el 0.9%. La Zona Euro en su conjunto ve sus proyecciones reducidas en tres décimas para este año y dos para el que viene, hasta el 1.3% y 1.5% respectivamente”. “El FMI advierte que la recuperación del ritmo económico global que prevé para 2020 dependerá de que no se materialicen los múltiples riesgos que amenazan la estabilidad mundial; entre ellos, enumera el recrudecimiento de las disputas comerciales, un crecimiento más bajo de lo esperado en China o el impacto de un eventual Brexit”.]]>