– SEXTA SÚPER BOWL A LOS 41 AÑOS – «Su capacidad para recuperarse de sus operaciones no estaba clara. En su caso, las ganas y el lado psicológico fueron importantes, así como el hecho que su deporte se pueda practicar hasta más tarde», destaca Jean-François Toussaint, director del Instituto de Investigación Biomédica y de Epidemiología del Deporte (IRMES) en París. «Su victoria está ligada a un lado psicológico fuera de lo normal. Esa gente (los deportistas de élite) ha alejado las dudas de su alma», agrega Philippe Le Van, médico en el Instituto Nacional de Deportes, Experiencia y Rendimiento (Insep) en París. Porque Woods no está solo en la categoría de los campeones que desafían el paso del tiempo. El belga Philippe Gilbert se hizo con el triunfo el domingo en la París-Roubaix, una de las carreras ciclistas más duras, a sus 36 años. El suizo Federer, por su parte, se adjudicó a finales de marzo en Miami el título número 101 de su carrera con 37 años, tras barrer a jugadores que no habían nacido cuando debutó en el circuito de tenis. Y, Tom Brady, prodigio del fútbol americano, levantó en febrero su sexta Súper Bowl con los New England Patriots, a sus 41 años en un deporte mucho más físico y peligroso que el golf. También hay que tener en cuenta a astros del básquetbol como el alemán Dirk Nowitzki, que anunció su retirada hace unos días a los 41 tras 21 temporadas con los Dallas Mavericks, o Vince Carter, que sigue firmando espectaculares volcadas como si fuera un novato de 42 años.
Woods, Federer, Brady: La veteranía al poder