La catedral de Notre Dame de París, desfigurada por un incendio pero en pie

– Colecta nacional – La alcaldía de París puso en marcha una operación para «salvar todas las obras de arte». La corona de espinas y la túnica de San Luis, dos de las reliquias más importante, están a buen resguardo, afirmó monseñor Patrick Chauvet, el rector de la catedral. Restaurar el edificio llevará «años de obras», estimó el nuevo presidente la Conferencia Episcopal de Francia, Eric de Moulins-Beaufort. La UNESCO, la organización de Naciones Unidas para la cultura, dijo estar «al lado de Francia para salvaguardar y rehabilitar este patrimonio inestimable», tuiteó su directora general, Andrey Azoulay. La Fundación del Patrimonio, una organización privada que trabaja por la salvaguarda del patrimonio francés, lanzará este martes una «colecta nacional» para la reconstrucción de la catedral. Por su parte, la familia Pinault, una de las más ricas del país, anunció el desbloqueo de 100 millones de euros para la reconstrucción. Por la noche, cientos de personas se reunieron para rezar. «Hace unos minutos abrieron los cordones de seguridad y pudimos avanzar en procesión de oración hacia la catedral. Lo que es conmovedor es imaginarse que el corazón de Francia late aquí y arde», comenta Etienne Vermersch, de 28 años, quien se pasó gran parte de la noche orando. El Vaticano expresó su «incredulidad y tristeza» por lo ocurrido a este «símbolo de la cristiandad, en Francia y en el mundo». Notre Dame acompañó la historia de París desde la Edad Media. Sus campanas anunciaron el 24 de agosto de 1944 la liberación del yugo de los nazis y en ella se celebró 26 años más tarde el funeral del presidente Charles de Gaulle. «Es horrible que esto haya pasado, además de todo lo que ha vivido París recientemente», afirmó Nathalie Cadwallader, de 42 años, en referencia a los atentados yihadistas que mortificaron la ciudad con decenas de muertos en 2015. La catedral, con alrededor de 13 millones de visitantes al año, es el monumento histórico más frecuentado de Europa y fue retratado por Victor Hugo en «El jorobado de Notre Dame» Victor Hugo, indignado por el estado «inadmisible» del monumento, comenzó en 1831 a escribir esta obra, quejándose de su deterioro. El poeta romántico Gérard de Nerval, escribió de ella: «Aunque Nuestra Señora es muy vieja, es posible que algún día sepulte a ese mismo París que ella ha visto nacer». (AFP)]]>