OTRO golpe para Nicolás, aunque diga que eso lo trae sin cuidado. El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó una resolución que reconoce al venezolano nominado por Guaidó como representante permanente “designado” por el Parlamento de Venezuela. La decisión se tomó con 18 votos favorables de los 34 miembros activos de la OEA. Nueve naciones votaron en contra, seis se abstuvieron y una de las misiones estuvo ausente. Sin embargo, si bien la propuesta era reconocer al enviado de Guaidó como embajador del Estado de Venezuela, la resolución –por enmienda propuesta por Jamaica– reconoce simplemente al enviado como representante de la Asamblea Nacional del Parlamento, presidida por Guaidó. Un híbrido, porque los representantes de gobiernos en la OEA, representan a los gobiernos del país y no órganos específicos del gobierno. El texto resuelve “aceptar el nombramiento del señor Gustavo Tarre como representante permanente designado de la Asamblea Nacional, hasta que se celebren nuevas elecciones y el nombramiento de un gobierno democráticamente electo”. El representante de México inquirió sobre su significado. “¿Cómo va a funcionar esto?, ¿va a haber dos sillas?, mientras cuestionaba la facultad del Consejo Permanente de reconocer un enviado del Legislativo como embajador ante el organismo hemisférico. Prosiguió. “Me pregunto si esto sentará un precedente para que el Poder Judicial mexicano o el Poder Legislativo mexicano envíen representantes a la OEA, además del Poder Ejecutivo”. “México, Uruguay y El Salvador, pidieron que se agregara una nota a pie de página en la resolución para dejar claro que ellos no obedecerán esa decisión”. El comentario de algunos diplomáticos es que “la resolución es un “quilombo” porque no se sabe cuáles serán sus consecuencias y si, finalmente, el incorporado acabará sentándose en la silla de Venezuela”, que sigue ocupada por diplomáticos fieles a Nicolás. El embajador de EE UU ante la OEA, consideró que “no hay lugar para la ambigüedad y que la resolución claramente lo reconoce como embajador de Venezuela”. Pero como Venezuela dispuso denunciar el convenio y retirarse de la OEA hay que estar atentos a lo que suceda cuando los diplomáticos venezolanos fieles a Nicolás se retiren del organismo el 27 de abril. Y lo otro sería, cuando ello suceda, si los países que pusieron posdata a la resolución vayan a aceptar que ahora el número activo de miembros de la OEA sea 34 o de repente solo 33. Mientras la OEA a duras penas pudo tomar la resolución por mayoría, más ahora que México se coloca en la neutralidad queriendo que Nicolás y Guaidó se entretengan platicando para al fin no llegar a nada, bajo la mediación del tal Grupo de Contacto, los venezolanos sufrían otro apagón que dejó a oscuras a Caracas y unos 23 estados del país. Nicolás le echa la culpa de las tinieblas no a su incapacidad gubernamental que ha llevado a la ruina un país rico con fuentes inagotables de petróleo, sino en los ataques “electromagnéticos, cibernéticos y físicos” que el imperio, sería por medio de un “escuadrón terrorista” dirigido por Guaidó, realiza contra la central hidroeléctrica de Guri, que produce 80% de la energía que consume el país.]]>