Tras muchas denuncias que el legendario ser denominado “Chupacabras” ha atacado sin piedad a diversos hatos ganaderos en el país, surge un plan con el objetivo de descubrir si se trata de un felino o una criatura de origen extraterrestre.
Muchos afirman que lo han visto atacar vacas, terneros, perros y otros animales de corral y hay quienes afirman que también ha matado personas, pero eso solo se ha quedado en declaraciones de lugareños.
Ataques atribuidos a la extraña criatura se han reportado en diferentes décadas y países, a partir de 1995, en Puerto Rico, y en Honduras no es la excepción, de forma que incluso ya hay interés por rastrearle y atrapar a uno de estos seres para estudiar su origen y estructura biológica.
Entre un grupo de profesionales de las ciencias biológicas y cazadores que afirman tratarán de dar con la criatura, figura el mismo investigador y veterinario hondureño, Eleazar Ramos, quien manifestó que están dispuestos a rastrearlo para despejar dudas “si estamos frente a un animal cualquiera o se trata de una entidad extraterrestre”.
“VACAS FLACAS”
“Si se presenta otro ataque, yo estoy a la disposición para hacer todos los análisis y el rastreo de esto para tener todas las conclusiones, porque si se puede descubrir la enfermedad a nivel mundial (Síndrome de las Vacas Flacas), pues tengo para poderlo rastrear”, comparó Ramos.
El médico veterinario zootecnista presentará recientemente en la ciudad de Yoro, su publicación científica sobre el tratamiento y prevención del “Síndrome de la Vaca Flaca” que afecta el hato ganadero hondureño.

La enfermedad conocida científicamente como Síndrome Hematológico Bovino (SHB) enferma al ganado bovino y su causa está fuertemente asociada a trastornos hemáticos (en sangre), ya que ocurre por la falta de ciertos nutrientes, según el investigador.
“El propósito de la publicación es que se identifique tempranamente el SHB y que aplique la terapia indicada para aumentar la reproducción y productividad de leche y carne, que se traduce en ganancias económicas”, señaló.
Así, afirmó que “en Honduras no se vive como en la Santa Inquisición para no descubrir ese tipo de hechos, ya que en aquella época el que hacía ese tipo de investigación, lo obligaban a retractarse y si no le aplicaban la guillotina”.
Por tal razón, apuntó que “en cualquier momento que me digan de un ataque del “Chupacabras” en el territorio hondureños hacemos los rastreos y examen apegados a la verdad para esclarecer si lo que le está pasando a las vacas es una enfermedad o el Chupacabras”.
Sin embargo, adelantó estar seguro que el “Chupacabras” es el causante de las muertes repentinas en que los semovientes aparecen con un corte especializado y el atacante les succiona la sangre, le come las vísceras o les corta la lengua.
“NUEVO LOGRO”
Ramos reiteró que está totalmente deseoso de hacer ese trabajo, porque si logra descubrir, pasaría a un nuevo logro como el de las “Vacas Flacas” y allí confirmará si se trata de un animal o de algo que no es de este mundo.

Los profesionales y cazadores están conscientes que en el país hay mucho escepticismo sobre la existencia o no de ese extraño ser y tienen razón, porque nadie se ha atrevido a hacer un estudio científico y creíble, pero el hecho es que se han registrado los daños entre los hatos ganaderos.
El depredador ha sido estudiado por expertos de Estados Unidos y Europa, pero no han dado algo concreto de su existencia. “Lo que sí tengo claro es que el “Chupacabras” es una entidad que tiene mucha capacidad, porque hace el daño y se desaparece, sin que nadie lo pueda detectar, más que los perros, pero solo sienten cuando hacen presencia”, señaló Ramos.
Además, comentó que la extraña criatura da la sensación de tener poderes superiores y por eso es urgente hacer ese estudio y lo hará para despejar dudas de manera científica.
UFÓLOFO ECUATORIANO
Criatura fue creada por extraterrestres
El ufólogo ecuatoriano, Jaime Rodríguez, afirmó a través de un estudio que el mítico ser conocido como “Chupacabras”, fue creado por los extraterrestres.
«Hay bases subterráneas que mantienen los extraterrestres en nuestro planeta», así comenzó el estremecedor relato Rodríguez, quien ha dedicado más de 20 años al estudio de los Objetos Voladores No Identificados (Ovnis) y sus alcances, publicó el medio digital estrellaloa.cl.
Según Rodríguez, desde el inicio de la década de los 40 del Sigo XX, el gobierno norteamericano empezó a detectar en el Estado de Nuevo México cierto movimiento subterráneo de seres intraterrestres y para poder acoplarse en el planeta necesitan crear individuos iguales o los más idénticos posible a los que habitan este lugar.
«Pero para crear humanos se necesitan dos sujetos de la misma especie, pues esto no se ha podido lograr entre un alienígena y un humano, porque ellos son reptiles altísimamente evolucionados y gracias al genoma humano nos hemos podido dar cuenta que sus códigos son muy distintos a los nuestros», detalló.
Explicó que los alienígenas se dieron cuenta que necesitaban demasiada sangre para continuar con sus estudios genéticos y decidieron tomarla de los animales, «porque tiene un campo bioenergético que regula y mueve la energía de vida, pero esto no lo logran con las mutilaciones porque si uno extrae la sangre y la traslada primero a una pipeta y luego a un cuerpo no es lo mismo que transferirla de un cuerpo vivo a otro».

“NUEVAS ESPECIES”
Rodríguez indicó que se descubrió que al interior de las cavernas estos seres estaban utilizando órganos de animales para lograr sus propósi-tos, que ya en los años 60 se conocieron como mutilaciones y era posi-ble encontrar en las granjas muchos animales perfectamente cortados.
El experto indicó que los visitantes observaron los mecanismos de reco-lección de sangre utilizados por mosquitos y zancudos y a partir de ellos crearon diferentes seres que tienen como propósito absorber la sangre del animal, se llene y la vacíe en otro, aprovechando todas las enzimas y nutrientes, pero estas «nuevas especies» no solo acecharían y atacarían a animales terrestres, sino también a las especies marinas, «ya que allí también se efectúan experimentos, por eso a veces la gente afirma haber visto a naves salir del mar».
Rodríguez fundamentó que esta información fue obtenida gracias a los relatos del norteamericano, Bill Ahouse, quien reveló que en la crea-ción de “Chupacabras” trabajan distintos tipo de seres, unos de ellos son los «grises» que son los científicos encargados de los experimentos y los «dracos» son los que los construyen con el fin de recuperar sangre para sus estudios.
El “Chupacabras” pertenece a una especie denominada ALF (“Alien Life Form”) y en todo el planeta existen registros de ellos.
Este nombre se lo dieron en Puerto Rico, donde se produjo una gran cantidad de ataques, pero el investigador aseguró que antes ya se conocían otros eventos de esta índole y todos con las mismas características, es decir más de 50 animales muertos, sin un rastro de sangre y con uno o dos orificios en sus cuerpos.
«Los veterinarios no pueden dar una explicación lógica de esto, porque trasciende la lógica científica», puntualizó Rodríguez.
DATOS
Cuenta Benjamin Radford, del Comité para la Investigación Escéptica, de Esta-dos Unidos, que la primera persona que vio al “Chupacabras” fue Madeylen To-lentino, de Canóvanas, este de Puerto Rico, en 1995. Tolentino lo describió co-mo un ser terrorífico, parecido a un extraterrestre, que pasó frente a la venta-na de su casa. Luego, otros pobladores lo describieron como una criatura bípe-da, de entre 1,20 y 1,50 metros de alto, con grandes ojos, púas a lo largo de su espalda y largas garras.