El pastor Mario Tomás Barahona, sostuvo que “no se nos quema la miel” por un cargo público, pero ya es tiempo de abandonar el oscurantismo y el legalismo.
El religioso está de acuerdo en que los pastores deben participar en política, a través de un partido, sin que tengan que renunciar a ese cargo, aunque aclaró que eso no indica que se vaya a generar una división dentro de las congregaciones.
Admitió sin embargo que la Iglesia Evangélica es apolítica y así ha sido durante años.
No obstante, siempre los políticos han visitado las iglesias para pedirles el voto, dijo Barahona, quien en el pasado se lanzó en busca de una diputación, pero tuvo que renunciar en virtud de no haber recibido la autorización por parte de su iglesia.
Aclaró que la Confraternidad no es una iglesia, ya que en la misma se aglutinan representantes de distintas denominaciones evangélicas.
“También la iglesia “Mi viña”, donde ejerzo mi función de pastor, es apolítica, pero asisten personas de distintos colores políticos”, sostuvo.
Afirmó que siempre ha luchado por unir al país y no se trabaja para fundar un partido político dentro de la Iglesia Evangélica.
Lo que se desea es levantar hombres y mujeres con capacidad para que puedan integrar todo un equipo, agregó.
Barahona aclaró que por su parte no se está lanzando a ningún cargo de elección popular.
De lo que se trata es de formar hombres y mujeres que sepan gobernar su familia, la sociedad y el país en general, afirmó.
La Constitución de la República establece que todo hondureño tiene derecho a elegir y ser electo, “por lo que no debe haber limitantes en ese sentido”, afirmó.