¿La Asociación Internacional de Boxeo (AIBA) ha salvado su futuro olímpico? La dimisión ayer de su controvertido presidente, el empresario uzbeco Gafur Rakhimov, parece una concesión hacia el Comité Olímpico Internacional (COI), que había dejado en suspenso la organización del torneo en los Juegos de Tokio-2020.
«Informé al Comité ejecutivo de la AIBA de mi intención de dimitir de la presidencia», anunció Rakhimov en un comunicado, mientras que ante los problemas de gobernanza de la federación el COI había abierto una investigación.
Una reunión telefónica del Comité Ejecutivo de la federación, con sede en Lausana, fue convocada para este fin de semana para «iniciar el proceso de cara a la elección de un presidente interino», añadió la AIBA.
La dimisión de Rakhimov podría abrir la puerta a un levantamiento de las sanciones del COI que pesan sobre la AIBA, a unos días de la reunión de la comisión ejecutiva del COI que debe abordar la cuestión entre el martes y el jueves en Lausana.
En un comunicado transmitido a la AFP, un portavoz del COI indicó que la instancia «toma nota» de la intención de Rakhimov de «retirarse de sus funciones de presidente de la AIBA». (AFP)