El pacto de Agua Azul

(Primera parte)

Por Ernesto Paz Aguilar

Con ese nombre se conoce en el imaginario popular la ronda de negociaciones secretas celebradas en 1957 entre las autoridades centrales del Partido Liberal, los principales jefes de las FFAA, ejecutivos de la United Fruit Company y representantes diplomáticos de los EEUU, reunidos para acordar: 1) La elección de Ramón Villeda Morales como presidente de la República por la Asamblea Nacional Constituyente; 2) Otorgar autonomía a las FFAA; 3) Mantener el régimen concesionario vigente a las compañías bananeras; y, 4) Continuar la lucha contra el comunismo.

Los pactos se celebraron en fechas diferentes, en lugares distintos y los contenidos son coincidentes. El primero se firmó en una residencia de verano de la frutera, ubicada en Agua Azul, lago de Yojoa el 9/11/57; y, el segundo el 14 del mismo mes y año en la casa de habitación de Oswaldo López Arellano, ministro de la Defensa, ubicada en el costado oeste del aeropuerto de Toncontín.

En Agua Azul se firmó el pacto con los poderes fácticos externos: la Embajada de los EEUU y la compañía bananera más importante del país: la United Fruit Company (UFCO). Quien filtró la información fue el desaparecido semanario Octubre, No. 42 de 30/11/57 y reveló los nombres de los participantes: Kenneth Redmond (1896-1975), presidente ejecutivo de la UFCO; M. Montgomery y Céleo Dávila (1890-1977), abogados de la misma; W. Willauer, embajador de EEUU; Rafael Picó Santana (1912-1998), alto funcionario del gobierno de Puerto Rico y asesor cercano de Luis Muñoz Marín; Juan Manuel Gálvez, expresidente de la República y Ramón Villeda Morales.

Contenido y vigencia del acuerdo Villeda Morales se comprometió a mantener el régimen concesionario de las compañías bananeras, especialmente preocupadas por la experiencia de la reforma agraria de la vecina Guatemala; y, luchar contra el comunismo, léase, mantener a raya a los poderosos sindicatos de la costa norte. La Ley de Reforma Agraria se promulgó en 1962, una vez que el gobierno de Kennedy creó la Alianza para el Progreso (ALPRO), para contrarrestar el efecto demostrativo de la revolución cubana.

Hasta ahora no existe prueba documental del pacto, pero se puede intuir su existencia al leer el testimonio de Óscar A. Flores Midence, uno de los principales líderes del liberalismo de la época: “Para llegar a la Presidencia de Honduras… no es suficiente la popularidad del aspirante, sino que deben sumarse a la popularidad otras fuerzas, notorias unas, ocultas otras…

Conquistamos el poder en 1957, cuando logramos neutralizar los factores adversos que frustraron el primer intento en 1954”.

(Flores, 1963: Pág. 190).

En Toncontín, en un segundo momento se firmó el pacto “Partido Liberal-FFAA, el 4 de noviembre, por los coroneles López Arellano, Armando Escalón, Armando Flores Carías (alias Pichete), Raúl Galo Soto, y el mayor Fausto Agüero. Por el Partido Liberal firmaron Francisco Milla Bermúdez y otras personas cuyos nombres no pudimos determinar”, escribió Gautama Fonseca en su obra “Cuatro Ensayos sobre la Realidad Política de Honduras”.

Contenido del acuerdo. Los liberales se obligaron a: 1) Otorgar autonomía a las FFAA que fue plasmada en la Constitución de 1957 y confirmada en las subsiguientes; 2) Elegir al jefe de las FFAA de entre una terna propuesta por el Consejo Superior de la Defensa Nacional (que eligió a López Arellano); y, 3) Luchar contra el comunismo. Por el lado del Ejército los compromisos fueron: 1) Tener como bien hecha la elección de Villeda Morales como presidente de la República, por la Asamblea Nacional Constituyente; y 2) Luchar contra el comunismo. (Fonseca, 1982: 116).

Entre cielo y tierra no hay nada oculto. Diez años despues de la firma, el desaparecido diario El Día de 25/05/1968 publicó una carta enviada a Ramón Villeda Morales, firmada por Antonio Molina Ortiz, ministro de Defensa y los miembros del Consejo Superior de las FFAA, de fecha 8/12/1958, donde reclaman (solicitan dice la carta) al presidente el cumplimiento del acuerdo.

Sobre el suceso Ramón Oquelí también escribió: “Se asegura que el miércoles 7/11/57, hubo reunión de delegados de los partidos políticos, jefeados por los generales caudillistas Carías Andino y Williams Calderón y el doctor Villeda Morales, y que se había llegado a un acuerdo verbal. A fines de esa semana, los periódicos dan a conocer que el intento de conciliación entre los partidos políticos había fracasado… Al no ponerse de acuerdo los políticos entre sí, las FFAA pactaron con un sector de los mismos”, es decir, con el Partido Liberal. (Diario El Día, 05/05/1970).

¿Por qué renunció Roberto Gálvez Barnes como miembro de la Junta Militar de Gobierno? Según Kirk Bowman, investigador del Georgia Institute of Thechnology, un sector de los militares, nacionalistas (cariístas) y los reformistas de Williams Calderón se unirían en torno a Gálvez Barnes para enfrentar a Villeda Morales en una nueva elección presidencial. López Arellano se adelantó y convenció a Villeda Morales para firmar el pacto (Militarization and Democracy in Honduras 1954-1963. 1998: Pág. 22).

Darío Euraque agregó: “El compromiso de Villeda Morales con las FFAA fue probablemente avalado por la Embajada de los EEUU… Varios comentaristas han dado cuenta de la reunión verificada…”. (Euraque, Darío: “El capitalismo de San Pedro Sula.” Guaymuras, 1997, Pág. 133/34).

Pese a los discursos hechos para consumo popular, la realidad es que en el país se habían constituido dos poderes: el civil presidido por el doctor Villeda Morales, y el militar, jefaturado por el coronel Oswaldo López Arellano. El régimen de tutela comenzó a cambiar lentamente hasta los años noventa del siglo anterior, durante las administraciones Reina Idiáquez y Flores Facussé.

En la segunda parte nos referiremos a las consecuencias de la implementación de dichos pactos y su repercusión en la vida nacional.