En el entorno del aniversario de fundación de la Asociación Mujeres en las Artes “Leticia de Oyuela” MUA
En el año 2015 Mujeres en las Artes “Leticia de Oyuela”, arribando a su 20 Aniversario de fundación y trayectoria, organizó la realización de talleres y seminarios en conjunto con una exhibición colectiva en el espacio de la Alianza Francesa de Tegucigalpa; a partir de una propuesta intergeneracional, para la cual toma como referente Mujeres Creadoras, destacadas en la cultura y las diversas manifestaciones artísticas. Las participantes de dicho proyecto fueron Celsa Flores / Irazema Ríos / Julia Galeano / Juliana Fuenzalida / Luz Medina Bonta / Leticia Banegas / Mei Lan Quan / Pilar Leciñena.
“El cuerpo como territorio” y el lenguaje artístico como recurso de la memoria, se convirtió en un espacio para el encuentro de experiencias, creatividad y reflexión. Desarrolló entre otras actividades, entrevistas a las artistas participantes por la curadora del proyecto, Lic. M.Sc. Josefina Dobinger Àlvarez, Magister en Estudios de la Mujer/Consultora y Asesora de Género
Aquí presentamos la entrevista realizada a Celsa Flores, por ser una magnífica referente de la cultura nacional e internacional.
Encuentro Mujeres Creadoras, 2015
Entrevista realizada a Celsa Flores, artista visual
Por Josefina Dobinger Álvarez
1. ¿Describa las experiencias más significativas, tanto personales, sociales, artísticas y culturales que se han vinculado con su hacer como artista?
La biblioteca de mi padre fue la experiencia núcleo de mi infancia; precursora de la especial afinidad que cultivé por los libros, las historias, los cuentos y el arte. También durante este período de mi juventud, descubrí mi amor por la naturaleza, su magia y poder, que se manifestó a través de la pintura.
Mi estadía en Roma, en 1980, fue el catalizador de mi trayectoria como artista. Una experiencia de las más significativas, que moldeó mi carácter y personalidad; me dio alas y el valor de seguir mi sueño.
Luego, haber trabajado unas tres décadas como artista visual, haciendo del arte una profesión que he forjado con tesón y empeño; la cual ha sido de enorme satisfacción y que conlleva una gran dedicación personal. En un momento inicial en que las mujeres no éramos visibles y existíamos en la periferia del quehacer cultural, fue un gran reto seguir pintando; cuando no existían los espacios culturales ni incentivos adecuados para mujeres.
El aspecto de exponer y dar a conocer mi trabajo, por medio de exhibiciones colectivas e individuales, en el territorio nacional, la experiencia internacional en el quehacer cultural y artístico, me han dado una visión más amplia de cómo hacer valer mi trabajo personal y ganarme el respeto de colegas artistas, en una sociedad limitante como es la nuestra.
Mencione algunas experiencias significativas:
He sido profesora de Arte e Historia del Arte en la Escuela Americana y de Dibujo Libre (alumnos de arquitectura) en la Universidad José Cecilio del Valle.
Varios escritos sobre las obras que presento en mis exposiciones, publicados en la prensa escrita nacional; en los cuales desarrollo a profundidad y analizo los procesos de la expresión artística sobre mi trabajo plástico.
Me desempeño como Especialista en Gestión Cultural en la Vicerrectoría de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras desde 2007. Formo parte del Comité Curatorial del Centro de Arte y Cultura de la UNAH.
Participación en programas sociales y culturales como “Educar a través del Arte”, de Mujeres en las Artes “Leticia de Oyuela” MUA, 2013-14
Acreedora de Premios Nacionales de pintura y de arte en los años 1978, 1979,1995 y 2013 con el Premio BINAH.
Ilustraciones y portadas de algunas publicaciones:
Revista Población y Desarrollo: Argonautas y caminantes, Vol. 7, 2011 Maestría en Demografía Social, Postgrado Latinoamericano en Trabajo Social, Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Selección de pinturas, “Retrospectiva” 1978-2011
De Aparente Color Rosa, Discurso y Recurso Sentimental en la Novelas de Argentina Díaz Lozano del escritor Myron Alberto Ávila – Ilustraciones y portada del libro con dibujos en técnica mixta.
Catálogos de la Bienal de Artes Visuales de Honduras, 1989-2006
Revista Literaria “Anfora Nova”. España, Ediciones: “Poetas Latinoamericanos en España” y “Mujer y Poesía”
Honduras: Visión Panorámica de su Pintura, Banco Atlántida
Honduras: 40 Pintores, Longino Becerra
Antologías de las Artes Plásticas de Honduras, Centro Cultural de España, CCET
La Batalla Pictórica, Leticia de Oyuela, edición, 2011
2. ¿De qué manera la familia, amistades, artistas, entre otros le apoyaron en su proceso de iniciar su actividad artística y durante su desarrollo, así como, cuáles fueron los obstáculos enfrentados por las artistas, en su hacer, tanto en su formación como posterior en su práctica?
Mi familia fue y ha sido siempre un eje de apoyo bastante fuerte; y más cuando me impuse a las normas conservadoras cuando inicié en los 80’s mi carrera. Mis estudios en el extranjero fueron un gran catalizador. Más allá de eso, mis hijos son el sostén y realización de mi visión como artista. Ser madre y artista, han influido en todos los aspectos de mi vida personal y profesional.
Mi formación artística en la figura humana y en el dibujo, fueron las bases para mi posterior trabajo. Aún cuando fue difícil mi transición hacia el paisaje, no me dejé intimidar, ni disuadir por lo que dijeran otros colegas artistas, ni por los miedos y frustraciones que se presentan con el cambio. Este cambio de rumbo me liberó de ataduras académicas, de cierta forma; que luego representó un gran desafío para darle entrada y continuar mi obra posterior.
Siempre hay inseguridades enormes que uno siente sobre el trabajo que realizamos que, de alguna manera, me han fortalecido como artista. Escribir es una gran parte del ejercicio mental, que inicié con un diario personal y de vida que me acompañó durante mi estadía en Roma. Ese fue el inicio; pero como todo, establecí una práctica para desarrollar una dinámica de trabajo que me ha beneficiado. Escribir y reflexionar sobre mi obra me ha dado una perspectiva analítica y teórica sobre el trabajo que realizo. Es un ejercicio que me ha dado arraigo, satisfacciones profesionales y de conocimiento personal en general.
El miedo al público, de hablar ante un auditorio o frente a las cámaras, es algo en lo que aún trabajo y que es difícil superar, debido a una timidez que desde niña ha sido un componente de mi personalidad.

3. ¿De qué manera conciben, ordenan, dan sentido y expresan la realidad? es decir cuáles son los procesos que experimentan para comenzar a desarrollar una propuesta artística, como llegan a una idea o sentimiento determinado?
Mi trabajo es de procesos. He procurado estar motivada por mi propia visión, sin dejarme influenciar por el “mercado”. Ha sido de mucho valor mantenerme firme en este aspecto, sin desviarme por el éxito comercial; lo cual me ha permitido explorar mi propia sensibilidad y espíritu creativo. Dado a entender, que mi fuerza creativa no está a la venta y que mi norte, por el cual me oriento, es un proceso de constante renovación y revaloración del trabajo.
Creo que es importante ir más allá de nuestras propias limitantes, no tanto como provocación a lo ya establecido; sino para confrontarme a mí misma y desafiar las percepciones propias y externas que se van formando en el camino. Identifico mi trabajo con procesos mentales que requieren solución, ya sea para resolver o para explorar; un poco y en parte, es incursionar en lo desconocido, sin aferrarme a una técnica específica o a un solo estilo. No tengo fórmulas preparadas y para apoyar mis procesos creativos, encuentro que lo estimulante está en explorar con otros medios texturas visuales.
El deseo de encontrar nuevos temas y desarrollar ideas originales, que rompen la norma de imitar o copiar, proviene de una sed de conocimiento y mi respeto a la expresión individual; que utilizo para determinar los proyectos artísticos que me apasionan. Entonces, no es tanto comenzar a desarrollar una propuesta artística por un concepto pre-establecido de la realidad; más bien, es el propósito e intención con que se ejecuta la idea y en el proceso se amplifica el contenido, por medio de procedimientos técnicos y visuales.

4. ¿Cuáles son los significados – símbolos que usa en sus obras artísticas para representar la realidad?
A medida que fui configurando un mundo en donde la memoria trae consigo el rescate de grandes sueños, he ido construyendo un concepto basado en lazos familiares y de vida, por medio del uso de crochet, fibras orgánicas y sintéticas.
Si conectamos memorias pasadas a través del trabajo artesanal, representado por materiales propios de la tradición popular, cada una de nosotras (mujeres) expone su intimidad frente al mundo. El cuerpo femenino se convierte en la estación de encuentro y de reflexión que nos permite ir hilvanando historias paralelas.
En el contexto de la cultura y la identidad, está la política; como centro primario, la memoria de los pueblos. El rescate de nuestras raíces culturales, por lo cual he estado utilizando la pintura y el crochet, el uso de fibras, alambre, texturas sintéticas y naturales, etc.; es, en gran parte, un método para utilizar la simbología de los nudos entrelazados que se pueden atar y desatar. El ”significado” del uso de materiales de tradición autóctona–que conectan vidas y generaciones– habla del rescate de una identidad propia; por lo cual he utilizado este tipo de materiales en mis obras y algunas instalaciones, desde hace unos cinco años.
Algunos de esos materiales –como lanas y fibras naturales el yute, el hilo de algodón y aún las sintéticas que se utilizan hoy mismo, reemplazando las viejas tradiciones– tienen que ver con lo más primitivo de nuestra existencia, que expresan espacios de tiempo; entre hebras visuales que son idóneas para desvelar conocimiento y apropiación de lo que es nuestro.
El entendimiento universal de las artes visuales se revela ante nosotros a través de un mismo lenguaje, de una singular memoria colectiva: un retorno fugaz a tiempos inmemoriales.

5. ¿Cuáles han sido las experiencias que le han marcado como mujer y como esto ha impacto en su quehacer como artista? ha tenido eso un impacto en la manera en que se explica la realidad social?
No me quiero imaginar que por ser mujer, no se me tome en serio como artista y pintora. He trabajado muy duro para ganarme el respeto del público. La idea es ir abriendo caminos, no perseguir tendencias.
La problemática socio-económica y cultural que está presente en mi lenguaje interno, son algunas referencias temáticas en relación a la lectura que se traduce en mi trabajo; siguiendo en un ángulo oblicuo estas tendencias, cuyas causas y consecuencias exigen una pronta solución.
Al inicio de mi trayectoria como pintora, mis ideas intelectuales de juventud me llevaron a trabajar en pinturas con una narrativa de impacto social, como en una de mis primeras pinturas, “El rostro del pueblo”. A medida que fui disponiendo de conceptos visuales –no ideológicos—, experiencias y auto conciencia de mi propia realidad, fui trabajando de una manera que representara una posición más intimista; que conlleva una expresión personal. Con un elemento constante de restauración de mi rol dentro de la sociedad, como artista y mujer, para enfrentar mis propias debilidades y fortalezas.
Desde el punto de vista de nuestra femineidad y del arte, nos “desnudamos” en tramas; tramas de nuestro pasado y presente, por medio de un lenguaje de unión entre mujeres que tienen sed de memoria y entrelazan urdimbres (la estructura donde se van uniendo y cruzando los hilos). En base a eso comencé a entender que nuestros cuerpos deben estar y debemos exaltar esa memoria, la de la sexualidad, la de la relación participativa e igualitaria de hombre y mujer que está implícita en una historia, que es tuya y es mía a la vez. (Tomado de mi proyecto más reciente, “Generaciones”).
El elemento de colaboración y participación equitativa dentro del ámbito cultural en que vivimos sigue siendo indispensable, aunque no es lo que prevalece; por lo que he llegado a un acuerdo conmigo misma para compatibilizar lo uno y el otro.
Creo que mi expresión individual realza una visión del mundo que es consecuente con un elemento que percibo de disconformidad con lo superfluo y con lo que siento: una falsedad en el ser humano y un futuro incierto.

6. ¿Cuáles han sido los temas y las técnicas artísticas recurrentes y no recurrentes que ha abordado en su práctica artística?
Mi experiencia artística conlleva su propia historia y dentro del contexto social en el que vivo, creo que ha sido, si no constante, al menos, muy cercana a mi naturaleza; que es dedicarme al trabajo de experiencias y procesos artísticos. Desde mis inicios, la temática de identidad individual y de comprensión de género ha sido una constante; dado que mi formación como artista visual es basada en el desarrollo de la exploración del cuerpo humano.
Después de una larga trayectoria en esa área, comencé a explorar otros temas y técnicas; con los cuales di un rico e inusual giro de rumbo en los últimos 10-15 años. Ha sido imperante incursionar, luego del paisajismo, en la abstracción; integrando en el proceso otro ordenamiento de símbolos, más de acuerdo con el proceso de creación y concepción artística.
Este florecimiento personal va más allá de la representación puramente estética o lo decorativo en arte. Con énfasis en visualizar lo que hay detrás del enlace que existe entre el ser humano –que debate con una identidad propia y que confronta sus propios miedos— y el medio ambiente; expresa fundamentalmente, mis orígenes intelectuales y los vericuetos del pensamiento.
Las posibilidades de expresión son infinitas; por lo cual, me ha llevado a dejar a un lado los conceptos de estilo y dirigir mis pasos hacia un arte de experiencias confluentes. Así como hay varios temas que me interesan, pintar para repetir siempre lo mismo, está fuera de mi vocabulario. Por ejemplo, el tema de la mujer es el mismo, solamente que añado otros elementos que no son figurativos; en el caso de utilización de texturas, veladuras que atrapan y esconden, malla ciclón que captura e invade vidas y encarcela espíritus, mujeres trabajando telares, etc.. La libertad como tema; en abstracciones de colores o como representar color por medio de texturas…ese tipo de cosas.
La pregunta es ¿cómo expresar el diálogo interno de una manera que sea real para el artista y que conlleve el espíritu de su propia visión? Me doy cuenta, que sin tener que ajustarme a normativas (especialmente de estilo), puedo recrear algo de interés común que es relevante para mi discurso. Utilizando materiales y técnicas de contextos parecidos a elementos cotidianos y semi-personales, con contenidos diversos.

7. Cuáles han sido los acontecimientos socio históricos que han tenido un impacto en su hacer como artista y porque le han impactado?
Por ejemplo, me identifico con el concepto socio-económico y el rol de la mujer en nuestra cultura, su idiosincrasia y tradiciones; porque mi madre fue una mujer de un espíritu inquebrantable, valiente y trabajadora; dedicada a su hogar y sus hijos, proveniente de una generación audaz. Extraordinaria y ejemplar su convicción de vida; hay que vivirla con bravura y desafiarla con garra. Esto ha sido una lección de vida que me ha servido para explayar la fuente de mi imaginación.
El quehacer cotidiano de la mujer creadora y productiva, en la concepción de la familia y de las generaciones de mujeres luchadoras que buscan sobrevivir y que casi son relegadas al olvido; desestimadas y marginadas –por ser humildes –. Se caracterizan dentro del engranaje socio-económico de una cadena de valores que no estimulan su creatividad.
Como mujer, sigo explorando muy adentro de mi y como artista, es mi responsabilidad reflejar la pasión con que registro mi trabajo.
En ese mismo entorno, en mi recién propuesta artística, me ha motivado experimentar para compaginar lenguajes dinámicos y expresiones visuales; ajustando la idea conceptual con la búsqueda artística:
“Existe una identidad común en esos pueblos y comunidades indígenas del territorio hondureño, donde uno se encuentra con una gran diversidad de muestras del arte textil tradicional; mérito y orgullo de la dedicación de las mujeres que cuentan con una rica herencia cultural. Ese patrimonio que nos han legado, testimonio de nuestros antepasados, no tenemos por qué olvidarlo: puesto que es engendrado con las “hebras” que unen nuestras culturas. Entonces, salvaguardar el “cuerpo”, se convierte en la alegoría de una sola “hebra” en el gran pajar de nuestra cultura.” (Tomado de mi escrito “El verbo querer con cuerpo de mujer”, obra “Generaciones”).
