Entorno político y económico del baby boom

Por: Óscar Núñez Sandoval, PhD
Economista

El término baby boomer es usado para describir a las personas que nacieron durante el baby boom, período que aconteció en algunos países anglosajones, contemporáneo y posterior a la Segunda Guerra Mundial, entre 1946 y 1964. A muchos hondureños, pero particularmente a las generaciones que nacieron en años posteriores, resultarán curiosidades algunos datos, acontecimientos políticos y económicos que son antecedentes “baby boomers” de la Honduras que conocemos hoy.

En el año 1950, la población total de Honduras era de 1.5 millones de habitantes. El 1 de enero de 1949, prestaron promesa de ley como presidente y vicepresidente de la República, Juan Manuel Gálvez y Julio Lozano Díaz. En su discurso de posesión el presidente Gálvez hizo énfasis especial en la conciliación de la sociedad hondureña, el apoyo a la agricultura y la construcción de carreteras. Previamente al gobierno de Gálvez no existía una política de promoción y desarrollo económico coordinado del país. Con la creación del Banco Central, del Banco de Fomento y el establecimiento de un Impuesto Sobre la Renta y posteriormente la fundación del Consejo Nacional de Economía, el gobierno de Gálvez plantó los cimientos para iniciar su plan de desarrollo nacional.

Con la asistencia técnica de los economistas Paul Vinelli (Fondo Monetario Internacional) y Vittorio Marrama (Banco Mundial) se redactó la legislación monetaria y financiera del año 1950. El 17 de febrero de 1950 el Congreso Nacional aprobó la creación del Banco Central de Honduras y Banco Nacional de Fomento, los cuales fueron inaugurados en abril de 1951. Por su parte, Vinelli y Marrama se incorporaron ese mismo año al grupo docente del recién creado Departamento de Ciencias de la Economía de la Universidad Nacional, en el cual ya se habían inscrito 108 jóvenes.

Con la creación del Banco Central se inauguró un nuevo sistema monetario y cambiario. El Lempira, la moneda nacional se ligó al patrón oro, y el derecho de emitir moneda se transfirió de los bancos privados al Banco Central. Se eliminaron los controles cambiarios y el lempira se convirtió en moneda de libre convertibilidad, a una tasa de L2.00 = US$1.00. Además, el Banco Central procedió a retirar de circulación todo tipo de moneda extranjera, principalmente US$, colones salvadoreños y quetzales guatemaltecos. El Banco Nacional de Fomento se capitalizó con un fondo de 1.5 millones de lempiras. Adscrita al Banco de Fomento comenzó a operar una División Técnica que funcionaba como una oficina semiindependiente que se encargaría de definir la política de desarrollo económico del país.

En materia institucional, otro gran paso fue la creación en noviembre de 1954 del Consejo Nacional de Economía, nombrándose como su primer secretario al ciudadano don Jorge Bueso Arias. El Consejo elaboró el Plan Nacional de Desarrollo Económico, 1958-1962; acompañaba a este Plan un programa detallado de inversión pública prioritaria para el sector transporte y energía.

El 1 de octubre de 1954 se llevaron a cabo elecciones generales para la Presidencia de la República, participaron Ramón Villeda Morales (Partido Liberal), Tiburcio Carías Andino (Partido Nacional) y Abraham Williams Calderón (Movimiento Nacional Reformista). De acuerdo a los resultados reportados ninguno de los candidatos obtuvo mayoría absoluta (según la historiadora Argentina González, se reconocía la ventaja relativa de Villeda Morales).

El 15 de noviembre de 1954, el Consejo de Ministros autorizó al presidente Gálvez, quien argumentaba motivos de salud, a depositar la Presidencia en Julio Lozano Díaz. El 6 de diciembre Lozano Díaz emitió un comunicado, anunciando que el proceso constitucional había fracasado, y que asumía todos los poderes del Estado y hacía un llamado a integrar un gobierno de transición formado por miembros de los tres partidos. Durante los meses siguientes se agudizó la inestabilidad política en el país, produciéndose el encarcelamiento y exilio de los principales líderes de los partidos de oposición, organizaciones de obreros, profesionales y estudiantes. En octubre de 1956, Lozano Díaz fue sustituido por un golpe de estado de una Junta Militar de gobierno.

Hoy en día, la población de Honduras suma un poco más de 9 millones, de los cuales 8.5 millones nacieron después de 1954, o sea tienen menos de 65 años y 3 millones son menores de 14 años (Instituto Nacional de Estadísticas). Con el paso de los años, la Secretaría de Planificación, entidad que se encargaba de definir y monitorear la política social y económica del país se debilitó hasta desaparecer; esta importante función está diluida en diferentes oficinas de gobierno y algunos ensayos de cooperación con el sector privado. Por su parte, el Banco Nacional de Desarrollo Agrícola, con una mora de más del 70% de su cartera, se vuelve financieramente insostenible. El Banco Central de Honduras sufre los embates continuos de la politización, que repercuten en el deterioro de su imagen y credibilidad para cumplir la misión de mantener la estabilidad de precios y promover el crecimiento económico.

Los líderes de todos los sectores de la sociedad hondureña deben reconocer que es necesario un proceso de reconciliación para avanzar hacia un proyecto nacional común. La reflexión debería conducirlos a aprender de los éxitos y errores del pasado y así hacer frente a los crecientes retos económicos, sociales y ambientales, en un entorno internacional más competitivo y globalizado, lo cual agrega un sentido de urgencia para procurar a los 3 millones de menores un mejor futuro en su propia patria.