Mil millones de dólares con financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) costaría un ferrocarril entre El Salvador y Puerto Cortés, el principal puerto de movimiento de contenedores por el Atlántico del CA-4, ubicado en la zona norte de Honduras.
El presidente del BCIE, Dante Mossi, adelantó que ese organismo regional busca apalancar un financiamiento para la construcción del proyecto. “Estamos buscando financiamiento para proyectos de esta magnitud porque un ferrocarril puede valer mil millones de dólares”, precisó Mossi.
Las autoridades se reunieron en San Pedro Sula con industriales centroamericanos para conocer opiniones sobre esa iniciativa, donde también se busca participación del Banco Mundial (BM), empresarios privados y sectores públicos.
Por su parte, autoridades del Parlamento Centroamericano (Parlacen) aplaudieron la decisión del Banco Centroamericano de Integración Económica de financiar una vía ferroviaria en El Salvador y Honduras, según la Revista Summa.
La presidenta del foro político y la junta directiva, Irma Amaya, celebró el interés por parte del Banco de poner en marcha la operación del ferrocarril.
De acuerdo con Parlacen, la conexión férrea se realizará entre el Puerto La Unión, en el Pacífico salvadoreño y Puerto Cortés, en el Caribe hondureño con fondos proporcionados por el BCIE.
“Estas acciones se consideran como un importante paso, el cual debe proseguir con un plan de modernización de la infraestructura ferroviaria, dentro de una política de fomento del uso del ferrocarril por parte de los sectores productivos de la región, para facilitar el flujo del transporte y mercancías”, señala Amaya.
También señaló que tanto la Comisión Centroamericana de Ferrocarriles (Cocefer) como el Consejo Sectorial de Ministros de Transporte de Centroamérica (Comitran) han destacado en reiteradas ocasiones y resoluciones los beneficios económicos y sociales que aportaría el ferrocarril al sistema integral de transporte centroamericano.
“Este proyecto dinamizará al sector productivo para crear oportunidades de desarrollo económico a través de modernizar y expandir la infraestructura logística y facilitación del comercio, sobre todo en el Triángulo Norte, donde ya existe una Unión Aduanera profunda”, concluyó Amaya.