El integrante de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), Gerardo Salgado, confirmó que el nuevo pliego tarifario tomará en cuenta la tendencia de precios a los combustibles y el deslizamiento del lempira en función del dólar, entre otras variables, descartando el traslado de pérdidas por ineficiancias a los abonados.
Una de las principales ineficiencias de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) es la compra de energía cara, que absorbe el 93 por ciento de sus ingresos y luego esa electricidad es vendida a precios inferiores.
Los clientes temen que se apruebe el costo real por kilovatio hora al sector comercial, residencial e industrial en las nuevas tarifas correspondientes al segundo trimestre del año, del 1 de abril al 30 de junio.
“No debe haber temor de que al usuario se le van a trasladar ineficiencias de las cuales no es responsable”, adelantó Gerardo Salgado, para luego referir que “hasta finales de marzo se conocerá la tendencia de los combustibles que determina las tarifas en función de sus costos”.
Sin embargo, factores internos y externos presionan a alzas, entre estos, el lempira registra, del 1 de enero a la fecha, un deslizamiento de 8 centavos en función del dólar, mientras el precio del petróleo intermedio de Texas ha subido más de 10 dólares, de 45 a 56 dólares el barril.
“No se le puede transferir a los usuarios ningún tipo de ineficiencias, la ENEE en el sistema de distribución ha arrastrado niveles de pérdidas desde hace años atrás, las tarifas no reflejan ese alto valor de pérdidas porque se considera una ineficiencia que el usuario no es responsable”, insistió el funcionario.
El 90 por ciento de los clientes residenciales, que consumen hasta 150 kilovatios al mes, pagan entre 5 y 6 lempiras (21 a 24 centavos de dólar) por kilovatio, una de las tarifas más altas del mundo. Mientras, la industria hondureña paga 12.45 centavos de dólar por kilovatio sin incluir los cargos fijos. (WH)