Capitán de Corbeta
DEMN Óscar Edgardo Rivera Urbina
En la actualidad, muchos aspectos de la vida institucional de los estados, sitúan al mar como un pilar para el desarrollo de los países, generador de recursos, de beneficios para todos los sectores sociales, de espacios para la creatividad, la investigación y el turismo, entre otros aspectos, más allá de los tradicionales.
Esta visión, es producto de lo que se conoce como “la conciencia marítima”, siendo el conjunto de conocimientos y experiencias vinculados con el mar, permitiendo una valoración sobre la importancia del mismo y sus litorales en la propia supervivencia del Estado y la persona humana.
Para estos fines, nuestro país Honduras está caracterizado de acuerdo a su condición geográfica esencial, como una nación mixta, específicamente continental-marítima, ya que predomina la parte terrestre, o sea que hay más frontera terrestre que costa, esta es en parte la base para ver la preponderancia de cómo un Estado orientará su seguridad, por tal razón en el país hay una preponderancia de la fuerza terrestre, pero tomando en cuenta su extensión maritima, propongo rescatar la definición de conciencia marítima. Por su potencial aporte al desarrollo nacional.
Una definición de conciencia marítima nos orienta a conocer que es «el conjunto de conocimientos, imágenes, experiencias, actitudes y valoraciones acerca del mar y de las áreas litorales, de sus recursos y potencialidades, significando implícitamente que todos los hondureños tengamos ese conocimiento pleno de los activos y potencialidades que permanecen y se desarrollan en el litoral y nuestro mar territorial, para su beneficio, los intereses marítimos y sus componentes.
De hecho, nuestro país y sus fronteras está situado entre los 12°58’00» y los 16°02’00» latitud norte y los 83°10’00» y los 89°22’00» longitud oeste. Limita al norte, noreste y este con el Mar Caribe o de Las Antillas; al sur, con la república de El Salvador y con el Océano Pacífico; al este y sur este, con la república de Nicaragua; y al oeste, con la república de Guatemala.
Complementariamente, la extensión territorial de Honduras es de 112,492 Km²., con un perímetro de 2,400.5 Km. distribuidos de la siguiente forma: frontera con Guatemala 256 Km.; frontera con El Salvador 374.5 Km.; frontera con Nicaragua 966 Km.; su litoral Golfo de Fonseca (Océano Pacífico) 133 Km.; y su litoral norte (Mar Caribe) 671 Km., si nuestro mar territorial tiene 200 mn, podemos determinar que la porción de agua que nos corresponde en el litoral norte es de más de 218,000 Km²., concluyendo con asombro que la extensión marítima es casi 2 veces más que la extensión continental.
Agregando a esto, nuestro país se encuentra ubicado en una zona estratégica en el centro de América, proporcionándole una posición privilegiada en comparación de otros estados, desde esta posición el país puede enviar y recibir la influencia de medios culturales, económicos y migratorios.
Específicamente, los medios económicos permiten trasladar desde un punto medio con América, un volumen grande de mercancías ya sea que vengan o salgan del país, no importando la distancia. El comercio mundial se mueve principalmente por medio del transporte marítimo, donde el control del mar permitirá desarrollar libre de interferencias y en forma segura, todo tipo de actividades marítimas productivas.
En este sentido, la conciencia marítima ofrece estudiar estas oportunidades las que permiten saber y comprender lo que es el océano en su realidad geográfica, histórica, económica y cultural.
Desde luego, ese grado de conocimiento sobre el mar, puede haberse obtenido a través de la educación o la lectura, pero también cabe la experiencia directa de haber estado junto al mar, haber vivido en alguna caleta, puerto o balneario, haber pescado en sus orillas, realizado viajes por mar, practicado algún deporte marítimo, etc. donde la conciencia marítima también puede adquirirse a través de vivencias y experiencias personales.
Pero en otro nivel de mayor categoría, conocer y comprender la conciencia marítima implica componentes evaluativos o de valoración que tienen particular significación. En efecto, no basta que sepamos mucho del mar o que tengamos vasta experiencia en él, ya que lo decisivo es que en la medida en que valoremos positivamente el mar, nos sintamos atraídos por él, conozcamos sus potencialidades, nos ocupemos por su protección y defensa, y en nuestro caso, que sepamos que somos un país del que podemos y debemos aprovechar sus enormes potencialidades.
De esta forma, se concluye que es necesario crear una conciencia marítima difundiéndola por medio de: actividades varias, como ser certámenes o concursos literarios sobre la conciencia marítima en los centros de enseñanza, impartir cátedras sobre: marina mercante, conocimientos de la vida en el mar, poder marítimo, intereses marítimos, protección y preservación del medio marino, importancia de los recursos pesqueros, geopolítica marítima, oceanografía y legislación marítima entre otros, con el propósito de aprovechar sustentablemente las grandes potencialidades que ofrece el mar soberano de la República de Honduras.