Elsa de Ramírez
Sucedió en los Estados Unidos hace exactamente 88 años. Una maestra se vio obligada a reducir de peso para no perder su empleo y reveló su secreto.
En 1931 el Comisionado de Educación del estado de Nueva York le negó a Rose Freistater su permiso para enseñar porque pesaba 182 libras.
Por aquel entonces, el reglamento establecía el peso máximo que se permitía a una maestra de acuerdo con su estatura. No se ha explicado la razón, pero se entiende que una persona que pasa cierto límite del peso que le corresponde, pierde la agilidad física y mental necesaria para instruir niños.
El Comisionado de Educación dio a Rose 4 años para reducir sus libras de exceso; pero la sorpresa fue mayor, ya que a los cuatro meses se presentó delgada y elegante a pedir su licencia. Es más, les aseguró a sus jefes que no volvería a engordar. Aún cuando su estatura de 5 pies y 2 pulgadas, implica un peso normal de 122, parece que las autoridades educacionales le permitieron el exceso hasta 147 que no sale excesivamente de lo normal.
Otra de las razones que se han dado para esta reglamentación es una que va a asustar a muchos gordos y gordas; las estadísticas oficiales de las compañías de seguros tienen establecido que los “excesivamente gordos” marcan una mortalidad enorme y desproporcionada, y eso pesaría en los ítems de pensiones para las familias, del presupuesto educacional del estado.
Para nuestras lectoras entraditas en carne, que quieran ensayar el método para bajar de peso, será interesante saber que Miss Freistater tardó cuatro meses en su empresa de adelgazar, solo porque tuvo que interrumpir el tratamiento debido a una grave enfermedad de su madre. Calcula la maestra Freistater que sin interrupción y con bastante ejercicio, se pueden perder unas 40 libras, si uno tiene margen para ello, en menos de un mes.
He aquí la noticia sensacional y prometedora para las gordas del mundo; en cuatro meses pueden bajar de 182 libras a 147, si se someten a la dieta siguiente:
Desayuno: frutas, un huevo, dos o tres tajadas de tocino, media rebanada de pan, café con crema y azúcar. Almuerzo: frutas, vegetales, ensaladas, una tajada de pan con mantequilla, café con crema y azúcar. Comida: dos platos de vegetales, carne, café con crema y azúcar, cakes o frutas, pero no más de un cuarto de una papa.
Recomendando una hora a la semana de masaje en los sitios apropiados y mucho ejercicio.
Con esta receta, Rose Freistater bajó en cuatro meses 35 libras y pudo reincorporarse como maestra de instrucción primaria del estado de Nueva York y ganó una publicidad tal en los Estados Unidos que Joe Louis se la envidiaría.
Es probable que con todo lo sucedido Miss Freistater haya abandonado su servicio al estado; ya que resistió muchas ofertas, entre ellas la brindada por una gran fábrica de alimentos que se ajustaba a la dieta que la redujo, la cual le ofreció un contrato de 5 mil dólares si aceptaba dedicarse a promocionarle sus productos.
También una empresa de Vaudeville la tentó con una suculenta asignación semanal para una gira por los teatros de los Estados Unidos exhibiendo su “reducida figura” y contando a las mujeres y hombres como se operó el milagro.
Mrs. Mabel, abogado que tuvo a su cargo el caso por parte de la señorita Freistater, aseguró a la Comisión de Educación del Estado que el sistema seguido por Freistater lejos de afectar su salud la robusteció.
Esta historia fue publicada en la revista Tegucigalpa (semanario de información y variedades de fecha 26 de enero de 1936, número 472 dirigida en aquella época por Alejandro Castro, redactores: Alejandro Castro h. y Enrique Gómez en serie de 4 números a un lempira, número suelto a veinticinco centavos y volumen atrasado a treinta y siete centavos por ejemplar).
Antes de someterse a cualquier tratamiento para bajar de peso, consulte a su médico.