VEN que no hay que creerse siempre de esos escándalos transmitidos por los cables internacionales –a veces promovidos por gente que se regodea de cosas feas que suceden internamente para explotarlas– que le hacen daño a la imagen del país. Como aquí en esos chats y en las redes sociales no han terminado de decir agua va cuando ya los mal pensados le están dando morbosa interpretación a lo sucedido, eso ocurrió con esa bomba de la droga que supuestamente habían encontrado en un furgón de café hondureño. No se hicieron esperar los twitters malévolos de los que pasan pendientes de cualquier bochorno que sufre el país para sacarle el mayor provecho. Aquí en LA TRIBUNA no solo divulgamos la información cuestionando la veracidad de la noticia como la hicieron trascender en un inicio, sino que comentamos el incidente, denunciando que se trataba de un ardid para desprestigiar la buena calidad del café hondureño, en un editorial intitulado “DE ACÁ SALIÓ LIMPIO Y ALLÁ APARECIÓ CHUCO”.
Tampoco hay que fiarse de todo lo que sale en las redes. A varias semanas de lo sucedido, después de realizadas las investigaciones de rigor, en conferencia de prensa, las autoridades de Seguridad del país informan que efectivamente el contenedor de café hondureño, que llegó a Italia con paquetes de cocaína, salió de Puerto Cortés sin ninguna presencia de drogas –y que nada de eso fue introducido domésticamente– por lo cual los atados del polvito blanco tuvieron que haber sido colocados en otro lado. “Según investigaciones, el barco de bandera portuguesa en el que iba el contenedor con café hondureño hacia Barcelona, España, zarpó de Puerto Cortés el 23 de diciembre de 2018, hacia las 04:00 horas locales (10:00 GMT)”. “Los marchamos que llevaba este contenedor y que fueron puestos en Puerto Cortés fueron encontrados en Italia dentro del contenedor, lo que constituye la principal evidencia”. Así que la conclusión no es otra que “este contenedor salió íntegro de Honduras y se contaminó en el trayecto a su destino final”. A propósito del tema y de los bajos precios del café en el mercado internacional que tiene de correr a la caficultura hondureña. Ojalá pegue esa información recibida por el Ihcafé que Colombia y Brasil este año estarían reduciendo su oferta exportadora. Ante una disminución de la disponibilidad de café a nivel mundial, los precios podrían repuntar a niveles más favorables. Menos mal que el crecimiento de las remesas familiares ha servido para amortizar la reducción de los ingresos del café y el impacto que ello tiene en las divisas.
“Las remesas mantienen un incremento interanual de 12.3 por ciento”. Del total de divisas recibidas el café representa un 53.5%. Pero esta registra una reducción interanual de 15.1%. A los precios actuales que pagan por el café exportado los productores no tienen ni para pago de cortadores menos para mantenimiento de las fincas. Relacionado con el tema, se desarrolla en el país el Campeonato Nacional de Barismo, que cuenta con catadores españoles, colombianos, hondureños y otros centroamericanos. Este año competirán 14 baristas –especialistas en la preparación de bebidas que tienen como base el café– procedentes de diferentes departamentos productores del aromático de excelencia. Coordina la actividad un equipo del Ihcafé. Estas son actividades que se realizan para promocionar nacional e internacionalmente la buena calidad del grano hondureño.