En el Día Internacional de la Mujer, la Mesa de Igualdad de Género del G-16, integrada por gobiernos y organismos de cooperación internacional, reconoció el indiscutible avance que ha habido en materia de derechos de las mujeres y las niñas a nivel mundial.
Durante un conversatorio con mujeres de los medios de comunicación en Honduras, se destacó que estos avances se concretizan en leyes, políticas, instituciones y medidas de gestión pública.
Prueba de ello, la Política Nacional de la Mujer y su II Plan de Igualdad y Equidad de Género, la Ley de Igualdad de Oportunidades para la Mujer, la Ley Contra la Violencia Doméstica, la creación del Instituto Nacional de la Mujer, la ley Credimujer, la creación de unidades de investigación de muertes violentas de mujeres y femicidios, entre muchos avances más, impulsados por el movimiento de mujeres y feministas a nivel nacional.
No obstante, según investigaciones de la organización, aún persisten retos para que el pleno ejercicio y goce de los derechos de las mujeres sea una realidad.
La Mesa de Igualdad de Género destacó que los desafíos son aún mayores para las mujeres y las niñas en situación de pobreza, que viven en zonas rurales y urbano marginales, si enfrentan algún tipo de discapacidad o condición de salud, por su orientación sexual o si son mujeres y niñas indígenas y afrohondureñas.
Estadísticas nacionales expuestas en el evento, indican que respecto a la participación política de las mujeres en las elecciones del 2017, de las 128 diputaciones, sólo 27 fueron para mujeres, es decir solamente el 21%. y a nivel de corporación municipal la participación es aún más baja, 23 alcaldesas de 298 alcaldías a nivel nacional.
En materia de salud sexual y reproductiva, acorde a la ENDESA 2012 el 24% de las mujeres de 15 a 19 años de edad alguna vez estuvo embarazada y en materia de empleo, datos del Instituto Nacional de Estadística muestran que para el año 2016 la tasa de desempleo abierto fue del 10.7% para las mujeres mientras que para los hombres fue del 5.1%.
Asimismo, detallaron que en el país entre el 2005 y el 2017 se registraron 5,348 muertes violentas de mujeres y femicidios, de acuerdo a los datos del Observatorio de la Violencia del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (IUDPAS).
Organismos como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH), ven con preocupación la situación de la mujer en el país.
La OACNUDH, apuntó que si bien se ha logrado contar con una unidad de investigación de muertes violentas de mujeres y femicidios, la tasa de impunidad en casos de femicidios supera el 90%.
Los informes añadieron también que la violencia sexual afecta a las mujeres, adolescentes y niñas de manera desproporcionada.
Según el IUDPAS entre el 2005 y el 2017 se registraron 29,689 requerimientos fiscales para evaluaciones médico – legales por cuenta de delitos sexuales, de los cuales el 90% correspondían a mujeres.
En el período 2012-2016 más del 60% de los delitos sexuales fueron para víctimas adolescentes mujeres de 12 a 17 años.
Los participantes del evento concluyeron también que la violencia que enfrentan las mujeres y las niñas lesiona su vida física, emocional y sicológica, es una seria transgresión a sus derechos, teniendo repercusiones en su vida productiva, su capacidad de generación de ingresos y en el pleno desarrollo de su personalidad.
Para cambiar esta realidad, se determinó que es necesario modificar las normas sociales que promueven y reproducen relaciones desiguales de poder entre los géneros.
Ello requiere invertir en la transformación cultural desde los imaginarios y las normas de la sociedad en su conjunto y especialmente en las nuevas generaciones, en aras de la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.
Para alcanzar esos objetivos la Mesa de Igualdad de Género del G-16, determinó que es fundamental que el país avance en los compromisos asumidos en acuerdos y convenciones internacionales referidos a los derechos de las mujeres y las niñas y que el Estado tome en cuenta la realización de sus esfuerzos, las recomendaciones emanadas de los mecanismos competentes para la revisión del cumplimiento de dichos instrumentos.
Al final del evento, la organización reafirmó su compromiso de apoyar los esfuerzos institucionales y de las organizaciones de sociedad civil para la consecución del reconocimiento, protección y ejercicio de los derechos de las mujeres y niñas hondureñas.
Tal es el caso del hermano país de Canadá, quien a través de su Directora Central de la Cooperación Canadiense en Honduras, Abebech Assefa, informó a www.latribuna.hn, que su país es un aliado de las hondureñas, luchando por su empoderamiento e igualdad de derechos.