El Partido Nacional está celebrando sus más de cien años de vida política y sin duda rememorarán a sus líderes y fundadores. Nos parecen acciones acertadas en darle honor a quien honor merece, pero siendo justos y en virtud del crecimiento que ha tenido el partido en el poder desearíamos que se le brinde un reconocimiento y homenaje significativo a Mel Zelaya, pues con la fractura que le ocasionó al Partido Liberal cuando pretendió aferrarse al poder en los acontecimientos aquellos del 2009 y que derivaron con la obligada sustitución del expresidente para evitar caer en las garras del castro-chavismo.
Cuando se le ocurrió instaurar su famosa Cuarta Urna que solo era una burda fachada para quedarse en el poder, Elvin Santos aventajaba a Pepe por lo menos en 15 puntos, deben reconocer los cachurecos que su partido no tenía ninguna posibilidad de hacerse con el poder, sin embargo, vino la apocalíptica acción de MZR y dio al traste con un partido cuya mayor culpa fue llevarlo al poder de la nación para que él y muchos liberales dejaran al partido que con su bandera les arropó y llenó de honor y gloria. Los que traicionaron al Partido Liberal vivirán estigmatizados, pues la realidad es que si en ese momento estaban en desacuerdo con aquellos que encabezaron la defensa de la Constitución se hubiesen quedado en el partido y luchar por sus ideales desde adentro. Pero huyeron porque se convirtieron en comparsas del chavismo y esta ideología no cabía en gran parte del liberalismo.
El Partido Nacional ha tenido en MZR su mejor activista. Mel les enseñó que era factible violar la Constitución, con la salvedad que JOH aprendió de los errores que Mel cometió y los supo rectificar. El reelecto ilegalmente sabe que la reelección es un acto ilegal, no supo medir las consecuencias por sus ansias de poder y cada día hunde más a un pueblo cuyo castigo es equivocarse a quienes lleva al poder.
Héctor Francisco Bulnes
Comayagüela, M.D.C.